Autora del mes: MAGELA GRACIA

Autora del mes: MAGELA GRACIA

viernes, 26 de agosto de 2016

LUCHARÁS POR LO PROHÍBO (SU HERMANO #2 MAGELA GRACIA)

Tomo 2 de la Edición Especial de la Saga "SU HERMANO".

¡No te quedes sin saber cómo termina la historia!

Incluye el libro ¡Qué No Es Mi Hermano!.

Vale. Había conseguido que Víctor llegara a plantarse delante de mis padres. Había logrado que me cogiera de la mano, que los mirara a los ojos y que fuera a enfrentarlos por fin. Después de tanto tiempo iba a suceder.
Iba a decirles la verdad.
Que se acostaba conmigo.
¿Pero era eso lo que quería?
¿Necesitaba que se enteraran de todo, que perdieran la confianza que habían depositado en nosotros, que sufrieran porque a mí se me había metido Víctor por los ojos… y en la entrepierna?
¿Qué podía pasar si ellos no lo aceptaban?
¿No era mejor seguir como hasta ahora, esquivar el qué dirán y los reproches?
¿Quería de verdad que Víctor les dijera a mis padres que ya no era virgen? ¿Quería que supieran que había dejado de ser su pequeña y él ese hijo que nunca tuvieron?
¿Aquella confesión no iba a arruinarlo todo?
¿Aquella confesión iba a separarlo de mí?

¿Y con quién sales, Bea?
Sale conmigo.            





No, no pienso saludaros, me niego a ser educada. Vengo tan excitada y exultante, tan hiperactiva que apenas y me puedo contener a contaros lo que tengo entre manos, ois ois y mas oisssss

ATENCIÓN SPOILLER

¡Por fin está el final de esta saga que me tiene tan tonta! ¡Si, por fin puedo desvelar una cosa real! VÍCTOR JAMAS FUE EL HERMANO DE BEA, SINO EL HIJO QUE SIEMPRE QUISIERON TENER LOS PADRES DE NUESTRA CHICA.

Pobre hombre, tan honorable, tan protector y pecaminoso......

Madre mía, que final, aún estoy flipando con lo magnífico que ha sido este último número donde el erotismo, el descaro, las trampas, la seducción y el amor pueden llegar a tener encuentros felices y tan bien planteados.

Bea no pierde desperdicio luchando por eso que tanto anhela, pero aquí cambian las tornas. Si algunas pensaron que Víctor no haría lo correcto, es que no conocían a este hombre honrable que LUCHA POR LO PROHIBIDO, a pesar de saber que puede dejar de ser el hijo deseado para unos y el hijo mayor para otros. Se vuelve un personaje entrañable, sexy un guerrero brutal.

FIN DE SPOILLER

Entre un lio de vecinas locas y encantadoras, aliadas para Bea. Oziel, ese gran jugador y maquiavelico genio de la seducción y Magela que hace de las suyas, nos encontramos con un clímax brutal, entre carcajadas y secretos desvelados, sorpresivos y picantes.


Si antes ya me encontraba enamorada de esta saga, solo me queda decir una cosa:

Magela Gracia, es sin lugar a dudas una autora que sabe como llevarnos al huerto, seducirnos, hacernos reír con esa perversidad que tiene, y sobre todo, crear una historia real, con un final adecuado para lo que hemos vivido ante una pareja que nos ha hecho sufrir, escandalizarnos y enamorarnos.

¿Recomendable? Dejad de pensarlo, os prometo que lo prohibido es lo de menos, descubriréis una obra clara, con personajes palpables y descarados que van a adorar. Para mi esta saga se queda como un referente a la erótica directa y pura.

Un saludo para todos y tened una ¡Feliz lectura!




lunes, 22 de agosto de 2016

DESEARÁS LO PROHIBIDO (SU HERMANO #1, MAGELA GRACIA)

Tomo 1 de la Edición Especial de la Saga "SU HERMANO". 

¡Vive la intensa historia erótica de Víctor y Bea! Incluye los libros ya publicados: 

- Aunque Sea Su Hermano... 

- Aunque Siga Siendo Su Hermano... 

- Aunque Se Crea Mi Hermano... 

Eso si: ¡se les han añadido capítulos extra! La culpa era de mis amigas. ¿Cómo si no iba a estar pasando por ésto? Ellas habían sido las que me lo habían puesto delante, las que me hicieron mirarlo con otros ojos, las que me hicieron desearlo en silencio. La culpa tenía que ser de ellas… ¿Cómo podía ser de otra manera? ¿Acaso yo habría empezado a espiarlo si no llega a ser porque me hicieron verlo como lo veían ellas? Con lascivia… 

 Odiaría por siempre a mis amigas, y los putos viernes. Los viernes siempre me traían a Víctor a casa, sin prisas, con sus amigos y sus bromas, con sus palabras obscenas y sus confesiones de alcoba. Los viernes siempre llegaban tras desear a Víctor durante toda la semana, mientras me llevaba en coche a la universidad y me acompañaba en silencio durante la cena, con algún sándwich hecho a la carrera. 

Y tras ver a mis amigas babear por él cada vez que se les ponía delante. Los viernes eran malos… porque me daban tiempo a dar rienda suelta a mis fantasías. Y en ellas siempre estaba él. Víctor… Aunque fuera su hermano…       


Buenas noches Loc@s del Romance, ¿qué tal estáis? Yo extrañando mucho venir por aquí con la asiduidad que siempre he tenido, que este es un rincón que me apasiona, adoro y me relaja. Tengo muchas cosas en casa que apenas me permiten tener el ritmo de lectura y de trabajo con vosotros como me gustaría, pero os prometo que siempre os tengo en mi mente, pensando en cada cosa que quiero traeros.

Y así va a ser, pues vengo con algo que tenía muchas ganas de hablaros, si, se que ya hemos hablado de esta saga que ha dado mucho que hablar por que se presta a confusiones. DESEARÁS LO PROHIBIDO de Magela Gracía. Es la compilación de los tres primeros libros de SU HERMANO. Es verdad que yo había leído los dos primeros, pero, para las que lo habéis leído hasta donde yo, tengo que decir que vienen escenas extras, picantes y con el humor de esta autora que realmente sabe enganchar con su descaro.

Debo confesar una cosa, de no se porque Magela, prometió sacar el último libro a final de més, no hubiera leído esta compilación, básicamente, por que no quería ponerme histérica con el final del tercer libro. 

Si yo pensaba que me iba a librar, pues he terminado este ejemplar en papel pocos dias antes de la salida del último, me equivoqué. Estoy histérica por saber como termina esto, no puedo, es que no puedo más con la intriga.

Bea es un personaje que nos mata con su desparpajo, divertida, descarada, morbosa y cachonda. Sus
sueños más oscuros y estremecedores, caliente, calientes, son precisamente dirigidos en su imaginación en Victor. A través de esta compilación veremos las aventuras y desventuras de esta muchacha por tratar de seducir, hacer caer  una y mil veces a un hombre hecho y derecho. Sus pensamientos tan francos, tan directos y calientes en ocasiones, te llevan a encender la mecha del erotismo sin escandalizarte, a pesar de ser directa en su lenguaje.

Victor es ese hombre que esta entre la fina línea de lo querer y poder. Lo correcto y el deseo. Es un personaje que me ha encantado. Es el guía sin el quererlo, y lleva muy bien ese papel, hasta que se va acosado por la mujer en que se ha convertido aquella niña. Un estratega genial podría llegar a ser, de no ser por la debilidad que tiene ante este diablillo que le tienta. y.....

Si, voy a meter aquí a un personaje que nos va a encantar. Oziel. Si había un estratega, este es Maquiavelo en estado puro. Tiene una mente sagaz y se tornará en aliado de la chica y creará situaciones cómicas, candentes y por supuesto, tiernas. Siendo hombro, intrigante y conciencia en ocasiones.

Si tuviera que poner un calificativo a este libro es que se ha superado totalmente. Yo, que había leído los dos primeros, cuando volví a hacerlo, me sorprendí ante lo nuevo y disfrutando de lo que ya conocía. Magela Gracia es, sin lugar a dudas, una perversa descarada que enamora, provoca, seduce con esa pluma tan suya.

¿Recomendable? Pues sí, de hecho, si quieres reírte, escandalizarte con títulos picantes, con el desparpajo de Bea, el torturado Víctor y el diabólico Oziel, no te lo pierdas, que te prometo que hay risas y calentura asegurada.




jueves, 18 de agosto de 2016

ENTREVISTA A PAOLA C. ÁLVAREZ AUTORA BLOGFUSIÓN



Y por fin llegó otro de nuestros momentos más esperados, y es, el de la entrevista a nuestra autora BLOGFUSIÓN: Paola C. Álvarez. Una pluma romántica, dulce y almeriense que tiene mucho que contarnos.

Acompáñennos a esta aventura, acompáñenme en esta travesía y lleguemos a una casona de ventanales amplios, caminemos por un sendero de adoquines y lleguemos hasta el invernadero donde en una banca, ella nos espera.

Ahí, entre hojas se encuentra sumida hasta escucharnos llegar y sonríe de forma tímida.

L.R. Hola, Paola, bienvenida a Locas del Romance. Agradecemos tu tiempo y tu atención. Sabemos que eres una persona muy ocupada y nos hace muy felices tener la oportunidad de hablar contigo. 

Paola: ¡Es un placer colaborar en vuestro blog! Os sigo desde hace tiempo y me hace muy feliz que me hayáis dado esta oportunidad.

L.R. Nos gustaría realizarte algunas preguntas para nuestras lectoras, si alguna de ellas te incomoda, siéntete libre de pasarla por alto y disculparnos. 

Esperamos no apabullarte a preguntas, pero, como curiosas, nos encantaría saber: ¿cómo empezó Paola Álvarez en el mundo de la novela romántica? ¿Cómo decidiste con qué nombre firmar tu obra y por qué? 

Paola: Siempre he sido una soñadora y una verdadera creyente del amor, tengo una colección enorme de novelas románticas. Pero llegó un momento en que no me bastaba con leer sobre el amor, también quería plasmarlo y empecé desde muy joven a escribir relatos que con el tiempo pasaron a ser novelas. No las leía nadie, las escribía para mí, hasta que mi marido me convenció para enviarlas a editoriales y probar. Me presenté al concurso de HQÑ y aunque no quedé finalista, se pusieron en contacto conmigo porque mi novela estaba entre las seleccionadas para una mención especial. Finalmente, no me la dieron, pero aquello me animó muchísimo a seguir adelante así que cuando en El rincón de la novela romántica promovieron la creación de la Selección RNR no lo dudé y tuve la gran suerte de ver publicada mi primera novela, En busca de su destino.

Cuando me dieron la oportunidad de publicar mi primera novela en la Selección RNR me propusieron utilizar un pseudónimo, pero después del esfuerzo de llegar hasta ahí ni me lo planteé. Quería ver mi nombre en el lomo de mis novelas. Paola C. Álvarez es mi nombre real. 

L.R. ¿Cómo te describirías a ti misma como escritora? ¿Qué tres virtudes y qué tres defectos crees que te definen? 

Paola: He aprendido muchísimo desde que empecé en esto y ahora soy más perfeccionista. Soy muy meticulosa y le doy mucha importancia a la preparación de la novela y al proceso de documentación. 

En cuanto a los defectos y virtudes eso lo dejo a criterio de los lectores, que siempre son los que tienen la última palabra. 

L.R. Una de las cosas que siempre nos ha llamado la atención de los escritores es conocer su formación académica. ¿Podrías contarnos qué estudiaste? ¿Has hecho cursos específicos para escritores o todo es talento natural y trabajo?

Paola: Soy licenciada en Biología. Ciencias puras, jajajaja. Es curioso que haya terminado dedicándome a esto cuando siempre he odiado las asignaturas de letras, ¿verdad? No he hecho cursos de técnicas de narrativa ni nada por el estilo, pero sí he leído mucho sobre eso y de construcción de personajes, etc. Soy de las que opina que a escribir se aprende escribiendo porque cuanto más escribes mejor lo haces, la práctica lo es todo en este oficio; en cambio, sí terminé hace poco un curso de corrección profesional. Todo lo relativo a lo que viene después de terminar una novela, que no es poco, me apasiona: corregir, maquetar, ese tipo de cosas. 

L.R. Hablando sobre tu trabajo de escritora, imaginamos que un libro no se escribe en un momento, sin embargo, tú eres una autora especialmente prolífica. ¿Cuál es el proceso que sigues para crear estas joyas de la literatura romántica? 

Paola: No creo que sea una escritora prolífica, sinceramente. Es cierto que en el 2014 saqué dos novelas pero el año pasado solo salió una y este 2016 va a estar en blanco. Soy muy lenta escribiendo y además soy un desastre para llevar una rutina de escritura, así que entre eso y que gran parte de mi tiempo se va en mantener mi blog y las redes sociales, terminar una novela me lleva muchísimo
tiempo.

¿El proceso? Pues supongo que no es muy diferente al resto, siempre parte de una idea, de una vivencia o de un tema particular sobre el que quiera escribir y a partir de ahí visualizo la “película”. Luego solo tengo que transcribirla al papel. En mis historias la vida suele cebarse con los personajes, hablo mucho de la soledad y de la comodidad de sentirnos desgraciados, pero siempre, siempre, el mensaje que quiero transmitir es de optimismo e inconformismo. Debemos luchar por conseguir la felicidad, pase lo que pase.

L.R. Trasladémonos ahora a un día en la vida de Paola Álvarez. ¿Cómo es? ¿A qué hora del día sueles ponerte escribir? ¿Cuántas horas? ¿Dedicas todo ese tiempo a escribir o sueles alternarlo con investigación y algún otro asunto? ¿Qué elementos de tu vida, de tu alrededor (tangibles o no), suelen servirte de inspiración o cortarla de raíz?

Paola: Como decía antes, no tengo una rutina de trabajo. Mis hijos son los que marcan mi horario. El pequeño empezó el cole el curso anterior así que por primera vez pude disponer de tiempo para trabajar, lo curioso es que estaba tan acostumbrada al ruido de los niños a mi alrededor que el silencio me agobiaba y era incapaz de concentrarme. Reconozco que lo hago al revés, por la mañana cuando estoy sola hago trabajo de promoción, escribo artículos para el blog o me documento para la novela. Cuando están ellos es cuando puedo abstraerme por completo y escribir, aunque sea a ratos robados; así es como surgen mis mejores páginas.

L. R. Viajemos al pasado por un momento, a esa primera vez (que tú recuerdes) con un libro entre tus manos. ¿Qué edad tenías, qué libro era y de qué forma te marcó? ¿Recuerdas quién te lo dio? ¿A quién echarías la culpa de tu afición a la lectura y la escritura? 

Paola: ¡Hace mucho tiempo de eso! Jajajaja. Siempre me recuerdo con un libro en la mano: Ana de las Tejes Verdes, Mujercitas, Las aventuras de los cinco… No sé cuál fue el primero. Recuerdo con especial cariño una edición ilustrada de Julio Verne y a ese Miguel Strogoff que fue mi primer amor platónico. Después descubrí a Isaac Asimov y a Agatha Christie hasta que cayó en mis manos mi primera novela de Danielle Steel y me enamoré del amor.

El culpable, sin duda, ha sido mi padre; su biblioteca es impresionante, cada vez más y más grande y en ella se puede encontrar absolutamente de todo, sin censura. Era mi lugar favorito, un rincón espectacular para perderse. 

L.R. Imaginamos que, como escritora de romance, antes de decantarte por este género, fuiste ávida lectora de autoras ya consagradas. Dinos, ¿alguna autora o libro te marcó de forma especial, haciéndote decidir escribir novela romántica y no cualquier otro género? ¿Qué libro es para ti, a día de hoy, tu principal referente (ese que no puedes parar de leer)? 

Paola: No sé cuántas veces he leído Sueño contigo, de la gran Lisa Kleypas o Tiempo de rosas, de Julie Garwood, pero si ha habido una autora y una novela que me ha marcado como escritora y lectora es Diana Gabaldon y Forastera. La leí con 16 años y me la sé de memoria; me parece una historia maravillosa con unos personajes increíbles, inolvidables. En mi último trabajo publicado, Persiguiendo un sueño, le hago mi particular homenaje y la novela está llena de guiños a la historia de los Fraser.

L. R. ¿Cuál fue tu primera novela y cómo surgió la idea? ¿Cuánto tardaste en terminarla? ¿Qué personaje resultó más irreverente y te dio más dolores de cabeza? ¿Cuál es tu escena preferida? ¿Recuerdas el momento en que la escribiste o fue producto de un intervalo de "éxtasis de escritor"? ¿En qué momento decides compartir esta con el mundo?

Paola: Persiguiendo un sueño fue la primera novela que logré terminar. La idea original surgió a raíz de la novela de Jude Deveraux, Dulces mentiras. La escribí y se quedó en un cajón. La borré, la volví a escribir, así sucesivamente durante 20 años. Parece una exageración, pero lo que pasa en la novela, todo lo que sufren los personajes, no se puede escribir cuando eres una adolescente, tienes que vivirlo primero y esta novela tiene muchísimo de mí. El resultado final no tiene nada que ver con el primer borrador, hasta el nombre de los personajes es diferente. Es una novela de la que me siento muy
orgullosa.

El personaje que me dio más dolores de cabeza fue el protagonista masculino, Gabe, porque quería que fuera imperfecto, con dudas, que hiciera cosas mal, que se equivocara, pero no hasta el punto de levantar odios. Creo que su historia al final quedó muy redonda y completa. 

No puedo quedarme con una sola escena, hay varias que son muy bonitas, duras, llenas de amor. Si tengo que elegir, escogería cuando él la besa por primera vez, en el campo de Culloden, o la escena del último capítulo, cuando las historias de las dos mujeres protagonistas se unen en uno de los finales más emotivos y conmovedores que he tenido la suerte de escribir.

Estoy enamorada de esta novela, se nota, ¿no? Jajajaja.

L. R. ¿Sueles poner cara a tus personajes? ¿Actores o personas con las que te cruzas un día, que conoces... o todo nace de tu imaginación? ¿Cómo y de dónde salen estos hombres y mujeres que nos atrapan con sus vidas?

Paola: Nunca les pongo cara a los personajes cuando los estoy creando. Son una imagen difusa en mi cabeza. Después cuando busco fotos e imágenes para los montajes de promoción o para los booktrailers intento encontrar lo que más se asemeje a la idea que tengo de ellos, pero siempre resulta muy difícil. 

L.R. ¿Podrías hablarnos sobre tus proyectos actuales? ¿Alguna novedad jugosa que vaya a salir próximamente y puedas compartir con nosotras? 

Paola: Tengo dos novelas en la parrilla de salida, una histórica de regencia muy diferente a lo que suelo escribir y también de un estilo que no tiene nada que ver con el tipo de novelas que se publican de ese género; y una contemporánea con un protagonista que espero que os enamore tanto como a mí. ¡Y hasta aquí puedo leer!

Hasta aquí nuestras preguntas, Paola. Te agradecemos muchísimo el tiempo que has dedicado a contestarnos. Seguiremos de cerca tus obras futuras, gracias por enamorarnos día a día con tus personajes y llevarnos a mundos llenos de romance, amor y hombres sexys y peligrosos. 

Paola: Muchas gracias a vosotras por dejarme un hueco en vuestra casa. Ha sido un verdadero placer contestar vuestras preguntas. ¡Un abrazo!

Desde Locas del romance esperamos que todo el trabajo que tienes entre manos te reporte el mayor éxito del mundo y que sigas deleitándonos por muchos años más con tus historias.

Mil gracias por tu colaboración. Ha sido un placer haberte conocido.

Un abrazo de parte de Locas del Romance y ¡Hasta pronto!

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martes, 16 de agosto de 2016

EN SUS MANOS, JESSICA LÓPEZ

Después de la traición de su novio, Aina decide romper su relación con una nota mental grabada a fuego: Nunca, jamás volver a confiar en un hombre.

Ian Knox, un hombre tan atractivo, seductor e imponente como mujeriego, con un complicado pasado que le ha convertido en un ser frío.

Los caprichos del destino y las ironías de la vida darán paso a una historia llena de celos, desconfianza, deseo, pasión y amor, mucho amor. Pero, ¿será suficiente ese creciente sentimiento para romper las barreras de cada uno y poder permanecer juntos?


Buenas noches Loc@s del Romance. ¡Qué calor hace, madre mía! Estoy derretida, no hay otra palabra para describir el estado en que me encuentro ahora mismo. Agosto ha llegado a colapsar los termometros entre olas de calor y lecturas salvajes.

Hoy os traigo una obra que aún estoy intentando de decidir si la he odiado o se volverá una pequeña compañera más adelante, cuando lo llegue a necesitar por el frío que llegue a calar en mi interior.

Tengo que admitir que no conocía para nada a esta joven promesa literata llamada Jessica López con su pequeño: EN SUS MANOS ha sido un descubrimiento con el que he discutido, reído y me he enamorado. 

Lo primero que tengo que decir es que es una obra contemporánea de corte erótico. Y si, tengo que admitir que está narrado en primera persona, lo que me ha puesto histérica totalmente. Aquí abro paréntesis para quejarme una vez más. ¡Odio la primera persona en la romántica! 

Bueno, ahora sí, después de mi queja,  nuestra narradora es Aina, mujer que me ha enervado en más de una ocasión y que ha hecho que le quiera dar de azotes. Pero no me adelanto. Tenemos a una joven que con el corazón roto decide comenzar una nueva vida en el extranjero. Con carácter decidido, esperanza en el bolsillo se embarca a su nueva aventura. Tiene un sentido del humor en ocasiones retorcido, leal y discreta es una muchacha que puede marcar su paso con seguridad.

Por su parte Ian, madre del amor hermoso. Ese perverso hombre es viril, posesivo. En apariencia podemos llegar a pensar que es controlador, pero todo tiene su razón, y no, no tiene ningún trauma. Simplemente está acostumbrado a mandar y hacer, pero sin manipular. A pesar de que en apariencia tiene varios secretos es capaz de compartir, de luchar y ceder por la que ama, enamorando en la seductora creación de su autora. 

La pareja es carnal se seduce desde el primer encuentro,  y a cada página cada vez que se rozan es para avivar su pasión y el hambre que tienen el uno del otro.

<<Naitora, a ver si ya te nos pones de acuerdo, que aquí no vemos nada de malo, quisquillosa>> 

Estoy en ello, ya voy. Aina es una buena chica, pero por momentos la llegue a sentir demasiado injusta, nada empática con el hombre que tenía a su lado. Me decepciono en algún momento por su cobardía, y aunque lo arregló después es un personaje que no podría llegar a ser mi amiga, me enfade mucho, pero es verdad que tiendo a ser demasiado directa y clara en mis emociones, por lo que no entiendo este tipo de actitudes.

La trama es plana, no encontré altibajos, pero me llamó la atención la naturaleza con que te va llevando de la mano Aina al contarte los acontecimientos y es capaz de hacerte sentir varias de sus emociones.

Hay dos parejas que me encantaron, sobre todo una en especial. Alex y Nuria, que me ha resultado una pareja entrañable, enamorada y que me hubiera gustado ver crecer, y Briane y Will, que tienen una curiosa forma de ser.

Jessica López ha sido todo un descubrimiento que se estrena en el mundo de la literatura y que espero volver a leer. Con pluma agil, sencilla y amena es capaz de transmitir sensaciones y olor en los momentos justos.

Por mi parte no tengo nada más que decir salvo desearos una ¡Feliz lectura!

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domingo, 14 de agosto de 2016

RELATOS ERÓTICOS. KATY MOLINA

Veinte relatos eróticos sensuales, morbosos, calientes, carnales, románticos y dulces. Veinte encuentros con finales sorprendentes, ardientes y con mucho sentimiento. 

Si te gusta el sexo, déjate seducir por estos increíbles relatos eróticos escritos por la pluma de Katy Molina. Al final de la lectura descubrirás tu mayor pecado, el sexo.



Muy buenas noches Loc@s del Romance. El calor me agobia y me está volviendo loca, si es que el verano es la época donde todo pasa y con poca ropa. 

Pensando en ello y como he dicho antes, me pongo loca en estas fechas, decidí dar la oportunidad a un compendio de relatos cortos de una autora que recién he descubierto, y que me ha hecho disfrutar de un buen rato por sus ocurrencias.

Katy Molina es una escritora independiente que se estrena en el mundo de la romántica con una antología de RELATOS ERÓTICOS que os va a encantar.

Amantes del mundo erótico, este es vuestro libro. Si es que buscáis algo puramente de éste género encontraran una joya ligera que promete un rato de calores y pensamientos perversos.

No puedo explayarme mucho en cada relato, solo os puedo decir que hay de todo un poco, incluidos relatos históricos y paranormales.

La pluma de esta autora es ligera, amena y sencilla lo que nos hace una lectura rápida, lista para disfrutarse en una terraza  bebiendo una cerveza. Os aseguro que os va a encantar.

¿Recomendable? Pues claro, siempre y cuando estés listo para encontrarte con algo puro de esté delicioso género.

Por mi parte no tengo nada más que decir salvo desearos una ¡Feliz lectura!

Psst psstt no te pierdas el SORTEO que tenemos vigente





jueves, 11 de agosto de 2016

NO ME DEJES SER TU HÉROE, ANDREA ACOSTA

-Vaya, otra más. 

-Otra más ¿qué? 

-Otra novelita ridícula de algún supermacho, superhéroe y superhombre cuyas hazañas no hay quien se las trague. 

-Déjate de superloquesea pero eso sí, héroe como cualquier otro soldado que lucha por su país. 
-Y pobrecito mío, imagino que sufrirá de pesadillas. 

-Claro o te piensas que la guerra de Irak no es para provocar pesadillas a ti o a cualquiera, así como a otros miembros de su familia que también son militares. 

-Ya, papaito,... 

-Pues sí, además de su hermano mayor, sus cuñados... 

-Vale, vale, tradición militar de generación en generación pero habrá alguna cosa más espero. 

-Amor, un marine, un pedacito de mujer pelirroja y un Bóxer baboso. 

-No me jodas ¿se lían con un perro? 

-¡Mira que eres bestia! El bicho es la mascota de la escultora nada más, una chiquitina pelirroja. 

-¿Y qué pinta un marine con una escultora y enana? 

-¡Eh! no te equivoques, he dicho chiquita, no enana y por cierto muy bien proporcionada. 

-Lo que tú digas pero ¿qué pintan juntos? 

-Eso, amigo mío lo descubrirás cuando leas la novela. 

¡Pon un marine en tu vida! 

‪#‎ponunmarineentuvida‬ ‪#‎sínena‬ ‪#‎andreaacosta ‬‪#‎mamamonster‬ ‪#‎acostaars‬ ‪#‎nmdsth‬


¡Buenas noches Loc@s del Romance! ¿Que tal va este infiernozo verano? Aquí en Sevilla nos estamos derritiendo, pero vamos sobreviviendo, y como eso, nos encontramos con unas lecturas que os traigo, que me están volviendo loca de contenta.

Hoy traigo a una nueva autora que me tenía cautivada con extractos de su obra, y por fin, no pude evitar caer en su embrujo, aunque debo decir, que he sido muy tonta, debí hacerlo mucho antes, porqué os traigo una obra ¡Qué obra! 

Con mucho gusto os presento a Andrea Acosta y su libro NO ME DEJES SER TU HÉROE. Si hay algo que me gustan son los hombres con kilt o en su defecto con uniforme, hay debilidades que se tienen, la mía es esta. NO hay nada más sexy que highlanders y hombres uniformados. Todos ellos con alto sentido del honor y capaces de volvernos locas.

Esta historia tiene algo peculiar que me ha enganchado y es que nuestro marine, porque tenemos a un marine valiente y aguerrido, con sonrisa canalla y brutalmente varonil; lo peculiar que vuelve a esta historia y a nuestro chico es que debido a un percance el tiene un problema físico. Lo que me ha vuelto loca porque todos los héroes en romántica son perfectos, sanos y fuertes, salvo algunos muy contados, leer algo nuevo con una traba como la que tiene nuestro Rick me ha hecho amar este libro casi desde el inicio.

Con un prólogo duro donde se deja claro el talante del Teniente Davis, conoceremos a este hombre que no hace más que ser un guerrero, a pesar de todo. Viril, implacable y seductor. Honorable a rabiar y aunque mete la pata, como todo ser humano, su forma de rectificar, de sucumbir a la realidad y al amor me han matado de principio a fin. ¡Pon un marino en tu vida! Si, y sólo sí es Rick Davis. ¿Se nota que me volvió loca?

¿Que hay con su contraparte? Pues una mujercita pequeñita y curvilínea. Me ha matado, por que usualmente en frascos pequeños, está anidado un gran genio que puede domar a las fieras. Este no es el caso de Alice, que desprende dulzura, ternura, lealtad. Esas es la palabra que la define: LEALTAD. Si, con inseguridades, sensual y con corazón noble, será la encargada de curar a un marine sus heridas, y crecer junto a el como persona.

La pareja desde el inicio tiene fuego en su primer encuentro, pero a la vez se equilibran, se funden y forman uno en perfecta sincronía. Me han matado, hecho llorar y me dejaron sencibilizada ante una historia que dulce, dura y realista, hace maravillas de una historia que merece ser leída, no una, sino varias veces.

A eso vamos a añadir a la familia Davis, hermanas aliándose con nuestra protagonista y tirando de las
orejas al hermano en caso de necesitarlo. Me mató esta familia tan unida, tan magnífica que se rescata y no se permite caer. Un perro que de héroe ni siquiera tiene el nombre pero que conquistará con su presencia, volviéndose importante en esta pareja.

Andrea Acosta me ha conquistado con su pluma fluida, franca, sencilla y amena. Me ha dejado con ganas de leer más, me supo a poco una obra autoconclusiva, dulce y romántica sin perder por eso lo realista que puede llegar a ser. En resumen, esta autora me va a tener acosándola esperando leer mucho más de ella, si son marines mucho más.

Por mi parte no tengo nada más que decir, salvo desearos una ¡Feliz lectura!

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martes, 9 de agosto de 2016

ENTREVISTA A MAGELA GRACIA



Muy buenas tardes Locas del Romance, el día de hoy nos vamos de viaje a tierras más cálidas, meter en la maleta un bikini, que nuestra cita nos espera cerca de la playa. Y es que esta personita aguarda con sonrisa pícara y mirada perversa sin perder un solo momento para escribir y deleitarnos con sus historias.

Hoy nos toca conocer un poco de esta autora que está causando furor en el mundo erótico y que poco a poco se está abriendo camino entre risas, calenturas y ¿por qué no? Perversidades.

Ahí está Magela Gracia y su sonrisa coqueta, venid conmigo a disfrutar de la reina perversa. 

L.R. Hola Magela, Gracias antes que nada por recibirnos, sabemos que eres una persona muy ocupada y que cierta portera te tiene acosada sin permitirte un momento de respiro para que entregues lo último de tus creaciones.

M. G. Hola, Naitora. Muchas gracias a ti por dedicarme este trocito de tu espacio. Es un placer estar aquí para hablar contigo y con todos tus lectores. Y es verdad, siempre estoy muy ocupada, pero para eso pago a gente para que haga el trabajo sucio por mí. Léase, por ejemplo, ejercer de portera en una comunidad de vecinos que andan todo el día ensuciando lo fregado. El sudor y la saliva es lo que tiene, que dejan marcas. 

L. R. Si alguna de nuestras preguntas te incomoda, siéntete libre de pasarla por alto y disculparnos. 

Tranquila, no soy de sonrojarme demasiado con nada de lo que me preguntan. Si hay algo que me incomoda seré mucho más drástica y tendrás noticias de mi abogado. Por cierto… se llama Oziel. 

LR. Aclarados estos puntos y agradeciéndote tu presencia en este pequeño rincón nuestro del ciberespacio, comenzamos (con tu permiso) la entrevista. 

Magela, antes de comenzar directamente friéndote a preguntas sobre tu obra, cuéntanos algo más sobre ti. Para aquellas que no te conozcan. ¿Cuál es tu verdadero nombre? ¿De dónde eres? ¿Cómo surgió la idea de tus pseudónimos? ¿Tienen algún significado especial?

M. G. Pues mi verdadero nombre es… ¡tachan! María. Bueno, uno de ellos, que en la época en la que me bautizaron se usaba lo de los nombres compuestos, y como en la Biblia no salía el segundo había que acompañarlo con un María. Y, créeme, muchas veces he preferido que me llamen por el primero que por el segundo. ¿Qué cuál es el segundo? ¿Cuánto pagas por saberlo?

Soy Canaria, de Las Palmas de Gran Canaria, para ser más exactos. No te digo la dirección completa que ya una vez Facebook me pilló en un renuncio y salía mi ubicación en lo que posteaba y algunos me avisaron por privado de que en cinco minutos los tenía por allí, que los esperara. Los GPS y yo no nos llevamos muy bien. Mi madre es canaria y mi padre era Jerezano, de ahí a que yo no tenga nunca ni pizca de ganas de trabajar y que quiera vivir del cuento de ser famosa enseñando fotos de mi culo todo el día. Lo de escribir… bueno, puede ser un trabajo, pero lo de sacarse fotos mola más y es más rápido, jejeje.

Lo de mi pseudónimo surgió de mi pequeño problema de no gustarme mi nombre. Fui a cambiármelo por el de Magela cuando cumpliera los dieciocho, pero al final no me atreví. Era un nombre que quiso ponerme mi madre, al parecer lo escuchó en una telenovela cuando yo no había nacido, pero el mío se puso de moda y entre que mi madre la miró mal cuando se lo dijo y que María Magela sonaba igual de mal que María… ¡uy! Casi se me escapa… Pues eso, que acabé llamándome de otra forma. Al final, cuando decidí usar pseudónimo supe desde el principio que sería Magela. Y lo de Gracia… pues es un cambio de orden de una letra de mi apellido. ¿Más datos quieres? ¿No? Menos mal, que la novela policíaca se me da de pena. 

L.R. Respecto a tus gustos personales, imaginamos que a través de los libros y de determinados personajes, en muchas ocasiones podemos ver a la mujer que se oculta tras el pseudónimo y su obra. Pero así entre nosotras, ¿cuál es tu color favorito? ¿Sueles inspirarte con algún tipo de música especifica? ¿Se podría decir que hay algún grupo concreto o solista que de alguna forma haya influido o interferido con tu espíritu creador? 

M. G. Pues creo que no suelo meter mis gustos personales en los libros. Que Olivia esté enganchada a Juego de tronos en pura casualidad, y que cocha chocolate para la ansiedad… pues lo mismo. Que se oriente mal y que ni con GPS llegue bien a los sitios le pasa a mucha gente, ¿no? (di que sí, di que sí) O si nos trasladamos a Bea su inseguridad para con su capacidad de despertar interés en Víctor, o el terror a las comidas de su madre… Vale, ya veo, la he cagado. He escrito más de la cuenta. Creo que he de reestructurar todos mis personajes. Ahora mismo vuelvo…

Pues sí. Cosas sencillas. Mi color favorito es el violeta, pero no lo uso nunca en la ropa. En verdad, tampoco para decorar en casa. Me gusta y punto, pero es uno de esos amores platónicos. Él está ahí, en mi cabeza, y yo no lo molesto demasiado. Me inspiro normalmente con música en español, pero no negaré que los ritmos que de vez en cuando escucho en inglés me dejan prendada, y luego los uso aunque no sepa qué demonios dice la canción. El inglés y yo tampoco nos llevamos bien. Tengo instalada el Shazam en el móvil para captar esa canción que de pronto suena en la radio y que no conozco, Esa que de pronto veo en una de mis escenas, y que NECESITO meter en uno de mis libros. (Lo de necesito sería en plan agarrando de las solapas al vendedor de la tienda pidiendo que busquen mi talla de ropa de la prenda que iba buscando, y sin chocolate en vena. O sea, muy estresada). Porque sólo escucho la radio en el coche, y así un día podría tener un accidente apuntando el título de la canción. Con sólo darle a un botón el Shazam me la guarda. Es mi coleguilla. Luego, al llegar a casa, me voy creando una lista de reproducción con esas canciones que suenan en mi libro y mientras escribo las voy escuchando. Cada libro tiene su lista. Y las guardo todas en mi canal de Youtube. (Espacio publicitario, tengo canal de Youtube y no estás suscrito. Mal hecho.)

Sin duda, mi autor preferido siempre ha sido y creo que será Sabina. Tengo demasiados relatos en los que suena una canción de Sabina como para negar que me tiene enamorada. Por canalla, por perverso, por sinvergüenza y por desvergonzado (que no es lo mismo). Y porque sus putas y sus borracheras pegan con mis relatos como nunca lo podrá hacer otro artista. Sabina, sé que estás leyendo esta entrevista. Llámame, pero no a partir de la una de la mañana, que tengo que descansar un poco.

Otro autor: Alejandro Sanz. Ya sé, muy diferente. Pero hay algo en las letras de muchas de sus canciones que hace que en vez de escribir “puta” escriba “princesa” y es un buen equilibro para que no me manden mis lectores a tomar viento (iba a decir otra cosa, pero esto no sé si es horario infantil) ¡Mierda, he dicho puta! ¡Mierda, he dicho mierda!

L.R. ¿Cómo te describirías a ti misma? ¿Qué tres virtudes y qué tres defectos crees que te definen? 

M. G. ¿Describirme yo? ¿No te vale con todas las fotos que tengo subidas a Facebook? ¡Ah! Vale, que hablas del interior, eso que dicen que es mucho más importante que la belleza exterior… Entiendo. ¿Puedo borrar esto que he escrito, o queda en la grabación de la policía? Vale, haré como si se pudiera borrar.

Pues soy una mujer extrovertida y muy muy muy bipolar. Tanto puedo estar super alegre como super abatida en la misma franja horaria, como si viviera en dos realidades paralelas. Mi balanza se desequilibra con mucha facilidad. Lo bueno es que no me avergüenza lidiar con mis emociones. Soy muy pasional, muy luchadora y amiga de mis amigos. 

¿Esto se considera bueno? Espero que sí, porque los malos son muy malos. Soy muy meticulosa, no llego a tener un trastorno obsesivo compulsivo pero para algunas cosas como si lo tuviera. Me abato con facilidad. Casi cualquier cosa puede hundirme (por suerte no me dura mucho, y me levanto también con mucha facilidad) y… una tercera… Vale. Los celos. Soy una mujer celosa. Muchas veces en plan celos buenos, de esos que se llaman envidia sana. Pero cuando me dan los celos malos lo paso muy mal y lo pasa muy mal la persona que está conmigo. Ya sé, los celos son de mujer insegura. ¡Pues sí! Desvergonzada e insegura. TNT en manos del Coyote. Las personas que comparten su vida conmigo están aseguradas a todo riesgo, y la mayoría de las veces tengo que pagar yo el aumento de la prima, porque me las traigo.

L.R. Una de las cosas que siempre nos ha llamado la atención de los escritores y que nos pica la curiosidad (admitámoslo, somos cotillas al máximo), es conocer la formación que poseen los autores que tanto nos enamoran. ¿Podrías contarnos algo sobre esto? ¿Qué estudiaste? ¿Dónde te formaste? ¿Has hecho cursos específicos para escritores o todo es talento natural y trabajo?

M. G. Pues yo soy enfermera. Terminé la carrera en el 2000 y desde entonces trabajo para el Servicio Canario de Salud. También estudié Decoración e interiorismo después de casarme, para llenar el vacío que dejó eso de preparar una boda durante un año (era eso o quedarme embarazada) y hasta estuve una época trabajando de forma desinteresada como organizadora de fiestas y eventos, para lo cual hasta me hice un curso de globoflexia. Sí, se hacer perritos con globos, pero prefiero hacer una espada láser, que es más molona y da menos trabajo. Y se me estallan menos globos.

Quise estudiar periodismo pero mi padre no me dejó. Dijo que para que me muriera de hambre escribiendo él no había criado a una hija. Así que estudié enfermería para poder subsistir, y lo cierto es que ahora no me arrepiento. Me gusta el trato con las personas y cuidar de ellas. Y aterrorizarlos con una aguja. Eso también.

Pues lo que se dice cursos de escritura no he hecho. He asistido a algún taller estos últimos años, de la mano de escritores canarios, y me han gustado mucho, pero como tal nunca me han enseñado a escribir. Supongo que la lectura es el mejor taller posible. Llevo leyendo toda mi vida, y escribiendo casi desde que aprendí a coger un lápiz, así que puede decirse que no he encontrado mejor forma de aprender que leyendo a otros que sí sabían hacerlo. Y aquí estoy, tratando de marcar tendencia, jejeje.

Y sí, concursos literarios ganaba en el colegio, luego en el instituto y en la universidad me publicaron algunas cosillas en las revistas universitarias. Ahora lo último que he ganado ha sido con relatos de enfermería para el CELP, que es nuestro Colegio Profesional de Las Palmas. Es divertido probar suerte y retarnos a salir de la zona de confort. Al final, escribir para que otro nos juzgue es más o menos lo que hacemos todos los días con los lectores, pero tal vez estresa un poco más un jurado. Por eso es bueno salir de lo conocido para enfrentarse a lo desconocido. Y escuchar el veredicto nombrándote ganadora de algo te da un subidón que luego sirve para describir orgasmos de otra manera. ¿Ya he dicho que soy escritora porno? Jejejeje

L.R. Hablando sobre tu trabajo de escritora, imaginamos que un libro no se escribe en un momento, sin embargo tú eres una autora especialmente prolífica. Tus obras nos sorprenden y emocionan con novedades y nuevas historias. ¿Cuál es el proceso que sigues para crear estas joyas de la literatura romántica? ¿Qué proceso mental/físico o extrasensorial tiene lugar para que des a luz a tu obra? 

M. G. Extrasensorial, puro y duro. Me insertan un microchip con toda la información y sólo tardo lo que tardan mis cuatro dedos (no escribo bien a máquina, otra de las cosas que puedo apuntar en defectos, y ya van muchos, jo) en ponerse delante del ordenador.

Pues vale, hablando ahora en serio, los libros suelen salir de una imagen, una frase, una idea muy muy corta. A veces sólo el nombre del libro, se me ocurre un nombre y listo. Otras veces la idea de una portada y digo: tengo que hacerle un libro a esa imagen. Surgen en los momentos menos apropiados (sí, también follando) y no veas la cara que puede ponerte el otro cuando le dices que necesitas papel y lápiz para escribir algo. Ya luego… siempre estoy maquinando. Cuando tengo la idea le voy dando forma durante meses mientras escribo otras historias, para que cuando llegue el momento de enfrentarme realmente al libro saber los sentimientos que quiero transmitir. No sé lo que van a hacer los personajes, ni cómo terminará, pero sí tengo muy claro lo que quiero que el lector sienta, y en eso me centro. Si quiero que llore, si quiero que ría, si quiero que se excite… Ya, después, los personajes se me desmandan y hacen lo que les sale de las narices, pero yo al menos lo intento. Y me pongo música acorde a ese sentimiento, pero a veces ni con esas.

L.R. Trasladémonos ahora a un día en la vida de Magela Gracia ¿Cómo es? ¿A qué hora del día sueles ponerte escribir? ¿cuántas horas de duro trabajo supone un día cualquiera? ¿Dedicas todo ese tiempo a escribir o sueles alternarlo con investigación y algún otro asunto? ¿Qué elementos de tu vida, de tu alrededor (tangibles o no), suelen servirte de inspiración o cortarla de raíz?

M. G. Vale. Mi vida es muy complicada y ajetreada. Tengo dos hijas y soy viuda, por lo que entre el trabajo, las niñas, la casa y la escritura tengo poco tiempo para otras cosas. Por suerte, escribir es un entretenimiento además de un trabajo, por lo que sólo me estreso corrigiendo. Escribir es un placer, corregir es el castigo divino que me ha impuesto Dios por hacer a sus hijos pecadores con la lujuria. Y yo, que no soy mucho de ir a misa, he de acatar su castigo, pero juro que pagaría por no tener que hacerlo. Y, como recordamos que soy muy meticulosa, me paso muchas horas corrigiendo hasta que creo que todo está perfecto, por lo que tampoco podría delegar esa tarea. Así que, sumando defectos, mi bipolaridad es una de mis tareas pendientes a solucionar.

Vale. Me levanto, necesito un café urgente, llevo a mis hijas al colegio y yo me voy al trabajo. Torturo a unos cuantos pacientes mientras manejo como puedo las redes sociales, saludo en mi grupo de lectores y saco un par de fotos para compartir. Si eso, también me las sacan mis compañeros, que lo de fotografiar mi culo de vez en cuando se cotiza al alza. Entre paciente y paciente, a veces, puedo escribir un poco, así que voy rellenando folios. Trabajo siempre en la nube porque cambio más de dispositivo que de bragas, y tanto puedo estar escribiendo en el ordenador, en el portátil, en la tablet o en el teléfono móvil. Así que lo raro es no verme escribiendo. 

Investigar… investigo, pero realmente yo hablo mucho más de relaciones humanas que de lugares o de actos profesionales. A ver si me explico. Lo que pretendo transmitir son los sentimientos de mis personajes, no lo que hacen o de lo que viven. Creo que es por eso por lo que los lectores conectan tan bien con mis historias, porque se pueden meter en el papel con facilidad. Me gusta explicarles desde la primera persona cómo son y cómo viven, y es en lo que tardo más tiempo. En definir el personaje. Eso lo hago antes de empezar a escribir, mientras escribo otros libros sobre los que ya había pensado, así que voy encendiendo velas y pidiendo a todos los santos que los personajes no se entremezclen en mi cabeza para que no se pasen rasgos los unos a los otros. Que ya se sabe, Dios los cría y ellos se juntas. 

Y, de resto, todo vale. Cualquier cosa es una fuente de inspiración y cualquier cosa puede encenderme la bombilla en un instante para ver a un personaje “sintiendo”, por lo que nunca le cierro la puerta a mis emociones. Mis berrinches valen su peso en oro después, porque me traen la mayor de las satisfacciones.

Suelo escribir mucho luego en la cama. Al estar sola en ella la lleno con mis personajes. Mis hijas duermen, yo me relajo, y el portátil encima de las rodillas me da calorcito. Y como no tengo miedo a quedarme estéril por el aumento de temperatura, lo que hago es ponerme un cactus cerca para eso de las radiaciones. Pero no tan cerca… que luego me quedo dormida y las púas las carga el diablo. A esa distancia justa en la que recoge las ondas y me mantiene lejos de sus pinchazos. ¿Que qué medida es esa? Pues la de una enfermera que usa calculadora para todo. Para TODO. Búscala en Google, seguro que aparece. Yo lo pongo donde me sienta segura y protegida. 

L. R. Viajemos al pasado por un momento, a esa primera vez (que tú recuerdes) con un libro entre tus manos. ¿Qué edad tenías, qué libro era y de qué forma te marcó? ¿Recuerdas quién te lo dio? ¿A quién echarías la culpa de tu afición a la lectura y la escritura? 

M. G. Uf, eso es muy canalla de tu parte, que yo ya tengo una edad y soy como Dori. Mi memoria a largo plazo ya no es lo que era, y casi que a corto plazo tampoco. Estoy contestando esta entrevista y ya no me acuerdo de la primera pregunta, aunque eso también puede deberse a que me etoy enrollando una barbaridad y estoy tardando un huevo.

¿Por dónde iba?

¡Ah! Vale, mi primer libro. Pues en casa siempre tuve libros. Mi madre disfruta mucho de la lectura y ella nos enseñó a amar los libros. No nos leía, por lo que tuvimos que aprender pronto para poder disfrutarlos. Recuerdo un libro en especial, pero no sé si me lo leí con ocho o menos. Se llamaba El Pampinoplas, pero sólo recuerdo eso, el título y la portada. Creo que el protagonista era malo, o todos pensaban que era malo y al final era bueno ¿He dicho ya que tengo memoria de pez? Era de esos libros que te hacen leer en el colegio para en la asignatura de Lengua. Ojalá supiera por qué me acuerdo de ese y no de otro, pero los laberintos de la cabeza de una mujer son tan retorcidos como el interior de su bolso, y si te digo que yo cada vez me compro bolsos más grandes no será porque estén de moda, sino porque acumulo un millón de trastos que (para mi regocijo) siempre me sacan de un apuro. Laberintos y bolsos… ¿por dónde iba? ¡Ah! Sí. Como le leí a una amiga una vez, que el fin del mundo me pille con mi bolso, que sobrevivo seguro. 

¿Pero no estábamos hablando de cuentos infantiles?

Pues eso, que mi madre tiene la culpa de todo. Y ahora se echa las manos a la cabeza porque me he especializado en porno. ¡Si tu padre levantara la cabeza! Seguramente, si él viviera, nadie sabría que Magela Gracia es María… ¡Yas! Casi se me escapa otra vez.

L.R. Como románticas empedernidas que somos, hay ciertas preguntas que no podemos evitar y esta es una de ellas: ¿Cómo es para ti el hombre ideal? ¿De qué forma esperarías que te conquistaran? ¿Eres una mujer que disfrute de flores y bombones o prefieres algo menos convencional? ¿Alguna película/libro favoritos (léase: Disney, cuentos de hadas, ranas que se transforman...) que hayan influido en tu forma de ver el amor y en lo que esperas de él? Y lo más importante de todo... ¿Lo has encontrado ya? ¿Tiene hermanos? (jajajaja)

M. G. El hombre ideal no existe, ya te lo digo yo para que dejes de buscarlo, que te veo un poco perdidilla y eso hace que envejezcamos pensando en encontrarlo y se nos pasan los que de verdad importan. Sí, los malos. Los canallas. Los capullos que nos enamoran. Sí, a esos no hay que dejarlos pasar. Los príncipes azules aburren, aunque siempre hay algunas características de ellos que hay que conservar, porque si no pasarían a estar en peligro de extinción (los hombres, los hombres, y las características con ellos).

A ver. Hombre ideal. Morboso, inteligente, divertido, desvergonzado, canalla, atrevido, pasional. Me gustan los hombres con temperamento fuerte, controladores, que saben lo que quieren y cómo
conseguirlo.

Supongo que me gusta que me conquisten con inteligencia, sorprendiéndome, dejándome con la boca abierta. Y no me refiero a grandes alardes ni nada parecido. Entiendo que para conquistar a una mujer hay que preocuparse por lo que le interesa, le gusta y le hace feliz, y luego, trabajarlo. Lo más importante es el interés que se le ve a la persona y el esfuerzo que hace para lograr su objetivo. Me explico. Un anillo de diamantes enormes para un hombre que no parpadea al gastarse ese dinero no me impresiona. Me impresiona que un hombre poco dado a abrirse y a mostrar sus sentimientos te diga te quiero, porque decir esas palabras supone un esfuerzo. Eso no quita que siga esperando mi anillo, chiquito, sin pretensiones, que luego se pierde y tenemos un disgusto de la leche. 

Y sí, a mí se me conquista con el sexo, seamos sinceros. Si no es capaz de erizarme la piel no tiene nada que hacer el hombre en cuestión. Necesito morbo, necesito mirarlo a los ojos y saber que está deseando “darme lo mío” y saber que me lo va a dar. Soy escritora, he leído y he escrito de todo. No pretendo un superhéroe en mi cama (pero si los hay por ahí, reserven uno para mí, de mandíbula cuadrada, pasado tormentoso y antifaz, por favor. Vale, también con la polla impresionante). ¿Por dónde iba? ¡Ah, vale! Pues eso, no un superhombre, sino un hombre intenso, que entienda que en el sexo todo vale mientras las dos partes de diviertan y disfruten con ello. La vida es muy corta para rellenarla con orgasmos mediocres. Los míos me tienen que saber a gloria.

Flores. Sí, armoniosamente conjuntadas, sin estridencias. Mis preferidas, los tulipanes. Tonos pastel, suaves. ¡Mira, aquí me vale el color violeta! ¿Bombones? ¡Eso ni se pregunta! Por supuesto. Chocolate siempre, nada de licor, a ser posible sin otros sabores que les reste intensidad al chocolate. No me gustan los “tropezones”. Pero estas dos cosas no son imprescindibles, aunque a veces se agradecen mucho, pero mucho. Todo lo cambio por un Te quiero antes de irme a dormir, o a primera hora de la mañana, que me haga ir al trabajo con una sonrisa tonta de oreja a oreja.

Y un anillo. Eso también ayuda. ¿Te has enterado, o te mando un whatsapp?

Me quedo con la película “Como perder a un chico en diez días”. Amor platónico, Mathew. De toda la vida. Libros… hay tantos que no me atrevería a quedarme con uno. Pero sí es cierto que un personaje marcó mucho mi adolescencia y se llamaba Ayla. ¿Que no sabes quién es? Ya lo estás googleando.

Sí, lo he encontrado. Hay que estamparse muchas veces con lo que siempre dices que no te va a hacer caer para que después, de pronto, aparezca sin más lo que querías en tu vida. Y yo me estampé mucho, tengo muchas cicatrices, pero un canalla a mi lado. Sí, un sinvergüenza que no lo aparenta, y eso es lo más divertido. Su lado oscuro es sólo mío. Y de los que me vigilan las fotografías un poco, claro. Y sí, tiene una hermana. ¿Te la presento? ¿Te van las mujeres? ¡Confiesa!

L.R. Imaginamos que como escritora de romance, en primer lugar y antes de decantarte por este género, fuiste ávida lectora de autoras ya consagradas. Dinos ¿alguna autora o libro te marcó de forma especial, haciéndote decidir escribir novela romántica y no novela negra, fantástica o histórica (o cualquier otro género)? ¿Qué libro es para ti, a día de hoy, tu principal referente (ese que no puedes parar de leer)? ¿Hay algún género literario en especial que seas incapaz de leer o rechaces de antemano? ¿Y en novela romántica, algún subgénero que digas "esto no es para mí"? 

M. G. La autora que más leí en mi juventud fuer Johanna Lindsey. Sus personajes tan caballeros y tan canallas me volvían loca. Muy señores, pero deseando siempre levantar una falda. Todos los libros terminaban bien, en todos los libros había algo de sexo en medio, después una discusión que los alejaba, y ya por último una reconciliación maravillosa. Tenía quince años (bueno, va, dieciocho) ¿Qué más podía querer una mujer a esa edad? (Vale, sí, veintidós, ¿y qué?) 

Ahora puedo decir que no leo literatura erótica habitualmente. Leo y corrijo lo mío y ya con eso tengo para los restos, aunque alguno cae. Soy muy amante del género fantástico, y ahora mismo lo que tengo pendiente es terminarme Juego de Tronos, leer a Murakami y regresar a mis apuntes de enfermería para sacarme la especialidad de enfermera comunitaria. No tengo libro de cabecera, y si lo tuviera seguramente llevaría como autor a Sabina y serían poemas. Pero sus libros cuestan demasiado y no me los puedo permitir (todavía). Ya me leíste, Sabina. Cuando me llames ya sabes que estoy esperando un regalo. Y soy agradecida.

Prefiero no leer drama. Ya he llorado bastante con Bambi como para seguir llorando con las tragedias de la vida. Y sí, soy de llorar mucho, por lo que prefiero ahorrame el disgusto. Me estoy mentalizando para cuando vaya a morir Tyrion en Juego de Tronos (todos mueren en esa serie, mentalízate, mentalízate) y sé que, aun así, lloraré como una magdalena algunos días. Si me veis taciturna en las redes sociales… es por eso.

Y en novela romantica… bueno, si nos pasamos a novela erótica que es donde yo me muevo, lo que siempre digo es que todo vale mientras dos personas adultas estén de acuerdo. Eso no implica que no pueda apreciar el buen hacer de un autor a la hora de narrar y hacerme “sentir” una violación, por supuesto, pero lo que no espero es que el libro esté hecho para “excitar” a través de una violación. Igual que con muchas otras derivaciones, como la pederastia. ¿Puedo leer algo del tema? Puedo, pero lo considero drama, y por lo tanto lloraré. Si nos centramos en erótica mientras sea consentido, no haya animales de por medio y sean todos mayorcitos para saber lo que se hace (y no haya ningún muerto, que la piel fría no me mola nada) puede valer casi todo. Si no se pretende excitar, ojo. Que no soy de las que disfrutan, por ejemplo, con el dolor físico, pero sí con la dominación. Así que dependerá del matiz y el arte con el que esté escrito lo que se me mete por delante.

Y si te refieres a la romántica sencillamente… mientras no sea pastelosa no hay problema. Mientras no se debatan en un mar de dudas sin sentido y que sólo el autor entiende, puede valer. Importante eso, que sea creíble, que los personajes se muestren y sientan pasiones reales. Eso del amor a primera vista no me vale. Creo en la atracción a primera vista, pero en el amor… A mí no me venden cuentos (ahora, que con veinticinco años sí me los vendían. Sí, veinticinco, ¿qué pasa? Leía a Johanna Lindsey con esa edad). Y dejo la pregunta ya, no vaya a ser que confiese que la leí también con treinta.

L. R. Centrémonos ahora en tu trabajo de escritora, lo que a día de hoy es tu obra publicada. Sabemos que vas a publicar con Zarifo, la serie de LA OTRA (libro que nos enganchó, llevándonos a leer sin parar hasta la última página), también sabemos que durante un tiempo (y a fecha actual) eres autora autoeditada. Pero antes de todo esto, antes de decidir publicar tu primer¿hay algún secreto oscuro en el pasado de Magela Gracia? ¿Escribiste algún artículo para alguna revista, alguna redacción ganadora en el colegio, un cuento... cualquier cosa? ¿Nos hablarías un poco de ello?

M. G. Sí. Escribí mucho. Catorce libros, para ser exactos, desde los diez años hasta que por fin me atreví a publicar. A autopublicar. El primero se llamó Conspiración contra la perrera, y no tengo ni idea de a dónde fue a parar. Una pena, porque creo que a mi hija le habría encantado leerlo. Concursos en el colegio e instituto, todos los que salían. Igual que en la universidad, y ahora porque ya no tengo tiempo, pero en alguno participo. Siempre hay un comienzo y yo no empecé a escribir erótica hasta los veinticinco, más o menos (sí, cuando dejé de leer a Lindsey, que ya todos sus libros me acabaron pareciendo iguales. Salvo los de piratas. Gggggrrrrr) Y yo, antes de escribir porno escribí erótica sencilla, y antes romántica, y antes destrocé alguna novela negra, algún thriller juvenil e hice algún cuento antes que todo eso. Con lo que me presentaba a concursos eran relatos. Novelas, la primera que mandé fue la de La Otra, y precisamente sólo la mandé a Planeta. Ahí me siento también muy ganadora.

L.R. Algo que me ha llamado mucho la atención es que antes de decidirte a publicar ya en serio, lo hacías en un blog. ¿Cuéntanos tu experiencia? ¿Cómo es que te decides a publicar de forma seria?

M. G. Pues un día estaba buscando inspiración para escribir un par de frases que me habían pedido que escribiera para adornar la pared de un dormitorio, y entré en un foro donde hablaban de relatos eróticos. Me intrigó, ya que yo no era para nada de redes sociales ni sabía lo que era por entonces un foro. Allí me entró el gusanillo y empecé a publicar un par de relatos, y un autor que me leyó me dijo que tenía que empezar a publicar en serio en una web donde de verdad se leyera. Así que me “llevó” a Todorelatos, y empecé a subir regularmente mis escritos a esa página. Tenía muchos lectores fieles y muchos otros detractores, ya que mi estilo era diferente a lo que se leía por allí. Entre cansada de las malas formas de algunos y de las insinuaciones por privado de otros (sí, que subas donde lo subas si escribes sobre sexo es que estás deseando que te manden una foto de una polla envarada) también el mismo autor me sugirió que abriera un blog, donde la gente que sí quería leerme lo hiciera y me ahorrara todos los otros inconvenientes de escribir porno. Y eso hice, como terapia y como diversión, en 2011 nació Cartas de mi Puta en Blogspot, y era un blog muy seguido hasta que lo transformé en web con dominio propio, en el 2014. 

Ya luego… la cosa vino rodada.

Gustaba lo que escribía, siempre había querido publicar y me dije que me merecía intentarlo por mi cuenta. Y eso hice. Y fue bien. En verano del 2015 uno de mis libros me dio el salto a la “fama” por así decirlo, ya que fue muy leído, y la gente empezó a buscarme. Y aquí sigo, rellenando folios para
una entrevista en vez de ponerme a escribir una de las novelas por las que me tienen amenazada mis distinguidas y perversas lectoras.

L. R. ¿Cuál fue tu primera novela y cómo surgió la idea? ¿Cuánto tardaste en terminarla? ¿Qué personaje resultó más irreverente y te dio más dolores de cabeza? ¿Cuál es tu escena preferida? ¿Recuerdas el momento en que la escribiste o fue producto de un intervalo de "éxtasis de escritor"? ¿En qué momento decides compartir esta con el mundo?

M. G. Mi primera novela como tal la escribí en la infancia y se llamaba “Tres Hermanos”. Pero yo era una niña y no trabajaba mucho ni los personajes ni en verdad nada de nada. La primera que recuerdo ya bien trabajada se llamó “Promesas por cumplir” y después “Mentiras al Corazón” Sí, románticas las dos. Ninguna publicada, y creo que morirán conmigo antes de que le dé un coma diabético a alguien con ellas. Pero, si consideramos primera novela como primera novela publicada, tenemos Una mancha en la cama, que es una recopilación de relatos pornográficos (sí, parpadea, yo no escribo erotismo, lo mío es pornografía con sentido) que siempre ha estado muy bien valorada por los lectores y que nunca ha dejado de sorprender. En ella, la protagonista es una voyeur que vigila a la gente para luego montarse una fantasía, imaginando sus vidas y sus encuentros sexuales. De ese libro destaco siempre un par de relatos. “Corridas”, “La buena amiga”, “El saber estar” y “Máscara de leche”. Sí, me van los títulos raros. Pero mejor que Promesas por cumplir, ¿eh? Nota mental, quemar los manuscritos y deshacerme de los disketes (sí, escribí en la época de los disketes, y ahora no hay forma de reproducirlos en ninguna parte). Recuerdo cada una de las cosas que he escrito desde que me embarqué a publicar, y es cierto que a veces echas en falta esos aplausos del lector, leyendo contigo, cuando te vas hacia atrás en la silla, miras la pantalla del ordenador desde un poco más alejado y dices: te mereces dos besos, pero como nadie te los va a dar te los tendrás que dar tú misma. 

Pues decidí publicar porque mi pareja, el canalla morboso con pinta no haber roto nunca un plato, me dijo que si otros podían yo también. Me regaló el libro de La vida es suero, de Enfermera Saturada, y me dijo que si ella había conseguido ser leída yo también podía intentarlo. No os escribo la dedicatoria que me puso, pero fue muy bonita. De esas que terminan en te quiero, de esas que compensan un anillo de quinientos mil quilates en el diamante.

Bueno… tal vez no tanto.

Sigo queriendo el anillo. ¿Te lo mando por whatsapp? Es que sigues sin contestarme.

L. R. Dentro de tu obra, creemos que merece mención especial tu saga SU HERMANO. Antes de freírte a preguntas de esta saga, tengo que destacar que mucha gente, por el título piensan que hablamos de una saga que toca el tema incesto, nada más lejos de la realidad. Pero ya que estamos ¿Ha sido conflictivo el título? ¿Te planteaste cambiarlo? Hablemos de Bea, nuestra chica estrella ¿De qué forma surgió la idea? ¿Qué personaje te marcó de forma más especial? ¿Cuál fue el que más problema te supuso? ¿Qué es lo que más te costó escribir y lo que más disfrutaste? ¿De dónde sacas tus ideas para esas escenas de alto contenido erótico? ¿Te resulta difícil escribirlas?

M. G. Ha sido muy conflictivo, sin duda, pero para bien. La gente no sabía de qué iba la trama y lo compró de pura curiosidad. Eso a mí me encantó, porque en verdad no me esperaba que un librito que apenas llegaba a las cien páginas fuera a tener tanto éxito. Nunca pensé en cambiarle el nombre. Me gustaba la ambigüedad de este, esos puntos suspensivos del primer tomo. “Aunque sea su hermano…” Aunque sea su hermano… ¿qué? ¿Qué pasa con ese hermano? ¿De quién es hermano? Fue un acierto el título aunque es cierto que cuando lo escribí en forma de relato se llamaba “Polla Hermana”. Pero quedaba demasiado feo para subirlo a Amazon. No veía a nadie leyendo un libro que se titulara así, y mucho menos en papel. Pero, cuando pasó de relato a novela, siempre fue así. Ahora, en edición especial, también he cambiado el nombre. He hecho croquis para que los lectores no se pierdan, lo juro por Snoopy, porque no quiero que se lleve nadie a engaños y compre algo que ya tiene. Así que lo de cambiar el título en la edición especial ha sido porque llamarlo “Aunque sea su hermano, siga siendo su hermano y se crea mi hermano…” quedaba como un poco largo, y no entraba todo en la portada. Que le tapábamos la polla al chico de la foto de la cubierta. ¿Seguimos en horario infantil? ¿Puedo decir polla? Tal vez es mejor que muestre la portada que iba a ir y que quedaba fea por tanta letra. ¿No? ¿Nos lo ahorramos? ¿Qué te lee gente seria? Vale, entonces borra también esto, que quedará algo raro.

Bea es la típica chica que todas fuimos en la adolescencia y que se quedó prendada de un primo, un hermano o un amigo mayor. Cuando la imaginé ella tenía dieciséis años y más de uno me habría escupido a la cara por escribir sobre lo que imaginaba que ella hacía con esa edad. Así que misteriosamente creció hasta los dieciocho (cosa de magia) y se transformó en una universitaria que se sentía bastante patito feo y no se enteraba nunca de nada. Y todo el mundo la comprendió porque, como ya he dicho, lo que se me da bien es mostrar los sentimientos de mis “hijos” y ella, si llega a ser hija mía, ya le habría pegado dos guantazos y metido en un internado.

Mi personaje favorito era Víctor, ese ser correcto y serio para algunas cosas pero morboso y perverso para otras. Indeciso a más no poder porque no han educado de una forma y su entrepierna (no, la cabeza, mejor la cabeza) le lleva por otro camino. Pero luego apareció Oziel, y ya me olvidé de Víctor. Así que sólo puedo decir que se van disputando el honor de hacerme ojitos para que los deje en buen lugar en el libro. Y va ganando…

Sin duda es más difícil describir los sentimientos de un hombre que de una mujer, y más si teneos en cuenta que está en primera persona y describo los sentimientos que Bea cree que tiene Víctor, con su perspectiva de chica de dieciocho años, inexperta y salidilla. No, no es una de esas novelas en las que él le tiene que enseñar todo a ella, que la ba amoldando a sus deseos y caprichos. ¡No! El pobre Víctor tiene que quitársela de encima con aguarrás, porque de pronto Bea no piensa sino en tirárselo, y a él lo pone en un apuro porque es mayor que ella, además del resto del trasfondo de la historia. ¿No lo has leído? Estás tardando…

No me suele costar escribir nada en verdad, y me divierto mucho cuando lo hago. Tal vez en este libro el personaje más complicado podía ser Oziel, porque yo lo tenía claro como adulto de casi cuarenta pero no como joven recién salido de la facultad. Es un personaje complejo, con gustos raros y una desfachatez que llega a traspasar lo inaceptable, pero un tipo al que se le coge cariño desde el principio. Ya me lo dirás cuando lo leas.

Lo más divertido es escribir las escenas de sexo. Como no tengo tapujos y para mí en el sexo todo vale mi imaginación no tiene límites. ¿Qué haría yo si…? Y me imagino haciendo algo. ¿Es fisiológicamente posible? ¿Sí? Pues a escribirlo. Tengo treinta y siete años, he hecho mucho en esta vida y mucho me queda por hacer. Entre las escritoras eróticas se suele escuchar la frase de: la mitad de lo que escribo son vivencias personales y la otra mitad son planes de futuro. Las fantasías están para cumplirlas si nos apetece. Por eso, mis escenas, seguro que alguien las ha vivido. No tengo que ser yo, pero seguro que a alguien le ha pasado. Porque son realistas. Morbosas pero realistas.

L. R. Llegamos a tu libro estrella, LA OTRA, con el que finalmente conseguiste el sueño de ser AUTORA publicada con editorial. Un gran libro que PRONTO se verá lanzado al estrellato. ¿Cómo se siente una al recibir la noticia de que tu hijo abandona el nido y nada más y nada menos que de mano de Zafiro? ¿Qué fue lo primero que pensaste? (cuando nos enteramos lo primero que comentamos fue "ya era hora"). ¿Está basado de alguna manera en alguna experiencia personal o simplemente dejaste la pluma crear? ¿Por cuál de tus chicos te dejarías llevar al más glorioso pecado? Tenemos que hacer esta pregunta aunque yo diría que ya casi sabemos la respuesta (porque tiene que haber sí o sí) 

M. G. Me temblaron las piernas. ¿Sabes es anuncio de “no tenemos sueños baratos”? Los míos nunca han sido sueños pequeños, y cuando pensaba en una editorial siempre pensaba a lo grande. Y no conocía mejor editorial que Planeta para intentarlo. Me dio miedo, lo reconozco, porque de ser autopublicada, gestionarme yo todo y poder ir a mi ritmo de pronto tenía un equipo detrás que iba a depender de lo que yo hiciera y de lo que a mí me gustara. Impone. Esther Escoriza no, que es un amor y me ha facilitado en todo momento que me sienta a gusto trabajando con ella. Pero la idea en sí hacía que tuviera que ir al baño más veces de las que un médico digestivo consideraría razonable. Así que todavía estoy haciéndome a la idea. Cada vez que lo veo un poco más cerca me duele un poco más el estómago, pero sé que cuando lleve veinte libros publicados con ellos (ya te digo, no tengo sueños baratos) esto no me pasará tanto.

La Otra es una historia que tenía que contar dejando pasar el tiempo porque, desgraciadamente, fui la otra de mi novio cuando cursaba los estudios universitarios. Así que Olivia es muy yo aunque también es muy ella. Porque yo quise reflejar a una mujer adulta y no a la niña manejable que era yo entonces. Olivia es una mujer con temperamento y yo acababa de cumplir los diecinueve, por lo que son dos historias diferentes. Mi novio, O, me hizo mucho daño, pero yo decidí seguir adelante hasta que el cuerpo aguantara. Y aguantó un año. Con sus subidas y sus bajadas y sus explanadas de por medio. Hoy por hoy puedo decir que gracias a O soy escritora erótica. Él me hizo vivir toda la pasión y necesidad con sólo veinte años. Luego aprender a manejarlas, pero ese instinto primitivo lo despertó él y he de reconocerle que, aunque fue un tremendo capullo, me puso en el sendero de la mujer en la que luego me convertí.

Aunque esto no quiere decir que pueda ir a reclamar derechos económicos en la historia, que me conozco a los hombres viniendo a buscar cosas. Y a mí, aunque casi siempre me buscan para… ¿literatura? de vez en cuando se les olvida. Pues eso, O, que no voy a pasarte ni un duro de lo que cobre con las ventas de los libros. Que tengo que seguir pagando al psiquiatra, aunque ya estoy mejor de lo mío.

Si no llego a sentir lo que sintió Olivia no habría sido ella mala y buena, no habría llorado y reído y deseado y odiado a partes iguales. Ya sabes, lo de los sentimientos y esas cosas. Ya sabes por dónde van los tiros, ¿verdad? Que soy muy pesada con eso.

Sin duda, mi perdición es Oziel. Sí, Oziel. El Oziel maduro del que hablé antes y no del niño travieso que era en “Aunque sea su hermano…” Si hay que pecar, pequemos con este abogado. De verdad, si no te embauca y te hace caer es que no te van los hombres. A mí me tiene enamorada, pero trataré de que no se entere mi pareja. Esto no se lo mandaré por whatsapp.

L. R. Sigamos ahora con tu siguiente proyecto: COME. ¿Será saga o auto conclusivo? ¿de qué forma surgió? Vemos que es completamente diferente a toda tu obra anterior y nos llama de forma especial la atención. Hay personajes realmente fascinantes, nuevamente los secundarios llegan pisando fuerte, provocándonos unas ganas terribles de saber más cosas sobre ellos. ¿Cuál de ellos te resulta más difícil de escribir y por qué? ¿Te has basado en alguna persona real o ficticia para crearlos o surgieron de pronto pidiéndote su historia? 

M. G. “Come…” va a ser un libro autoconclusivo. Llevo unas cuantas sagas y quiero algo ligero, que las lectoras no se queden colgadas esperando el final, que se diviertan con el morbo y al llegar a la última página se queden con buen sabor de boca ¿Coges el chiste? ¿Sabor de boca? ¿Come, un último bocado? ¿No? Que “desamorable” eres, por Dios.

De momento, son cuatro cocineros. Y ella. Ella no sabe con cuál de ellos se está enrollando, y no lo sabe porque… ¡Ah! Hay que leer el libro. Tenemos a Amargo, a Ácido, a Dulce y a Picante (en vez de salado, porque él lo vale y un picante se llama como le da la gana). Tal vez el personaje más difícil vaya a ser el dulce, porque a mí me van los temperamentos fuertes, y la dulzura no es algo que vaya yo a destacar como cualidad en un hombre de primeras. Pero este tipo es un cacho de pan con azúcar glas por encima. Veremos si me sale bien.

No, no me he basado en nadie. En principio es una historia que surgió de una fotografía que me mandó una amiga diciéndome que los cocineros del restaurante donde estaba comiendo estaban muy buenos. Pensé que había pocos libros sobre cocineros y a ello me puse. El libro está ya bien madurado en mi cabeza. Ahora lo que falta es ver lo que quieren hacer los personajes con la historia.

Siempre podemos tratar de adelantar la apertura del restaurante, si las licencias del ayuntamiento nos lo permiten, y tenemos todos los permisos en regla.

L.R. Cuando me enteré que planeabas una serie paranormal con demonios incluidos me desmayé. Sex Club del Demonio. ¿Nos quieres contar alguna cosilla?

M. G. Que el demonio es malo. Malo, malo. De esos canallas que matan gente. Pero folla bien. Muy muy bien. Y que todavía no sé si le salen los cuerno y el rabo y un par de alas cuando se abandona a los placeres de la carne (llámalo ira, llámalo éxtasis, llámalo lo que sea). Cuando se abandona. Va a ser una historia un poco más dura que Come… ya que va a estar contada en primera persona desde el punto de vista del Demonio, y no siente gran cosa. Es un niño egoísta que no sabe bien cómo sobrellevar las emociones humanas, pero le ha dado por instalarse en Madrid a vivir, un infierno como otro cualquiera.

L. R. ¿Sueles poner cara a tus personajes? ¿Actores o personas con las que te cruzas un día, que conoces... o todo nace de tu imaginación? ¿Cómo y de dónde salen estos hombres y mujeres que nos atrapan con sus vidas?

M. G. Pues antes sólo lo imaginaba pero ahora busco imágenes antes de ponerle yo cara. Me dicen ¡oye, que soy yo! Y como yo les hago caso a mis voces interiores (sí, mi psiquiatra me está tratando también eso, así que por favor comprad mis libros para poder seguir pagando la terapia) pues lo presento como uno de los personajes de mis libros. He visto que a las lectoras les gusta poner caras a los personajes, así que en ello estamos, eligiendo ahora mismo a algún que otro cocinero. Al dulce, por ejemplo. ¿Alguna idea?

L. R. Y para terminar que ya sabemos que ha sido larga esta entrevista, te dejamos un momento a solas con tus lectores, no seas muy perversa pero si quieres decirles alguna cosa, es tu espacio y momento.

M. G. Pues si me dejas a solas con ellos a esta hora tan indecente, ya que mirando el reloj son las tres de la mañana, te diría que o me cantan una nana para que coja pronto el sueño o me hacen perderlo teniendo una noche desenfrenada, y que el domingo llegue con resaca de besos, excesos y secretos que luego ya me encargaré de plasmar en algún libro.

Pero también les diría que no saben lo que les agradezco que estén ahí, esperando mis trabajos, apoyándome con el café de la mañana y con el buenas noches antes de apagar el ordenador, cuando ya no veo y no consigo articular una frase coherente que lleve sujeto y predicado, no te digo ya los complementos. Que ellos lo saben, que lo digo muchas veces. Que una escritora sin lectores es sólo una loca que habla sola con muchas pretensiones. Y yo de locas entiendo bastante.

Gracias por ser del club de la polla. Por no escandalizarse con mis barbaridades, y por decir que son perversas. Que ya saben ellas que Magela Gracia es la autora erótica que nadie reconoce leer… pero ellas me leen. Y yo las adoro por eso.

Hasta aquí nuestras preguntas, Magela. Te agradecemos muchísimo el tiempo que has dedicado a contestarnos, sabemos que eres una persona muy ocupada y esperamos (y deseamos con todas nuestras fuerzas) que todo el trabajo que tienes entre manos, te reporte el mayor éxito del mundo.

Muchas gracias por tenerme hasta las tres de la mañana respondiendo a una entrevista (sí, es sarcasmo) y gracias por el dolor de yemas de dedos que tengo ahora mismo (sí, también es sarcasmo).Y debiéramos pedir perdón a todos los lectores que han llegado al final de esta larga entrevista (por tu culpa, Nai, que yo no me enrollo si tú no me da cuerda) porque es un buen rato leyendo cuando podía estar viendo la tele, paseando al perro o leyendo algo más interesante. Por ejemplo, un vademécum. ¿Que qué es un vademécum? Nai, googlealo, que te lo tengo que explicar todo.

Muchas gracias de corazón, y de forma muy muy perversa. A todos.

Un abrazo de parte de Locas del Romance y ¡Hasta pronto!

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