Autora del mes: Calista Sweet

Autora del mes: Calista Sweet

domingo, 17 de diciembre de 2017

RoseBlood - A. G. Howard

Una bella versión moderna del clásico El fantasma de la ópera Rune Germain tiene un don increíble para la música. Puede cantar cualquier aria sin haberla oído antes. Pero, cuando lo hace, se marea y enferma. 

Con la esperanza de que la ayuden, su madre la envía a la academia RoseBlood, un lugar con un pasado muy oscuro. Allí, Rune conocerá a Thorn, un violinista enmascarado que la ayudará a superar poco a poco su enfermedad. 

Los jóvenes desarrollan una conexión muy especial, pero Rune pronto descubrirá que su peculiar talento para la música puede ser también su perdición…


¿Cómo os puedo saludar cuando siento crepitar aún la adrenalina y las emociones burbujeantes que corren por mis venas?¿Cómo puedo haceros sentir un poco todo lo que evoco en estos momentos cuando tengo una maraña en mi cabeza? Me da miedo hacer un flaco favor a esto que tengo, así que vamos a ponernos en ambiente, vamos a crear ese escenario perfecto para poder compartir con vosotr@s.




Hay libros en la historia de la humanidad que son brillantes, que me han marcado y enamorado a lo largos de los años, así que cuando me enteré que uno de mis libros preferidos seria versionado me dio pánico, porque temía que se le echara a perder, pero la curiosidad me ha podido más, sobre todo porque la mano creadora ya me tenía llena de curiosidad por probarla, así que no dude ni un momento cuando Oz Editorial anunció que tenía en sus
novedades ROSEBLOOD de la autora A. G. Howard. 

Para los amantes de esta obra, como yo, puedo decir que simplemente se han tomado algunas licencias de esta obra y han creado algo totalmente nuevo, sin perder lo gótico de el original pero sin hacer una copia. Tenemos los elementos principales LA OPERA, un monstruo y por supuesto LA VOZ que despierta las emociones a su máxima potencia.

Encontrarme con RoseBlood a sido una sorpresa positiva. Desde el inicio me encontré con un personaje roto.  Ahhhh me encantaría desgajar poco a poco este libro y contar de verdad todo lo que he encontrado. Nuestra pequeño ruiseñor que oculta tantas cosas, portadora de un don y una maldición. Un
personaje que pulula entre la inocencia y las sombras sin ella saberlo.

Pero es que aquí tenemos a dos protagonistas masculinos que son simplemente perfectos y que se vuelven en uno en momentos, sin perder su individualidad y su personalidad oscura o lumínica. Imaginaos al creador y a la criatura y añadan pasados que se unen en una madeja imposible de desbaratar, dones y criaturas de la noche esperando por un poco de ti ahí detrás de los espejos, asechando tu paso, tus miedos... tus pasiones.

El escenario es gótico en su totalidad, me era imposible imaginar un día
soleado, cada pieza, cada personaje que encontramos tiene tantos matices, tantos secretos que simplemente vamos cayendo en una trama que atrapa y cautiva mientras vamos siendo hechizados palabra a palabra, siendo marionetas de lo que oculta RoseBlood, esa escuela que encierra tantos secretos y un pasado terrible y cautivador.

A. G. Howard simplemente me ha dejado embobada, no tengo palabras para poder describir todas las emociones que me ha hecho sentir, solo puedo asegurar que esta autora y esta obra están entre mis mejores del año. Me siento plena y llena de satisfacción al haber dado la oportunidad a una versión a la que tenía pánico pero que ha superado mis expectativas con creces. ¿Recomendable? ¡ID A POR ÉL INSENSAT@S!


viernes, 15 de diciembre de 2017

Entrevista a Roni Green -autora blogfusión-


Muy buenas noches adorad@s y bien amad@s Loc@s del Romance. Ya está aquí una de nuestras secciones preferidas, esa en donde conocemos nuevas plumas, nuevas obras.

Esta vez vamos a conocer a una mujer que tiene mucho que contar. Ella es
Roni Green y estamos seguras que os va a encandilar, como ya lo ha hecho con nosotras.

L.R. Hola Roni, se bienvenida a este rincón de la locura literaria romántica. Te agradecemos el participar con nosotros y el tiempo que eso supone. Si alguna de nuestras preguntas te incomoda, siéntete libre de pasarla por alto y disculparnos.

R.G. <3 (y)

LR. Aclarados estos puntos y agradeciéndote tu presencia en este pequeño rincón nuestro del ciberespacio, comenzamos (con tu permiso) la entrevista. Roni, antes de comenzar directamente friéndote a preguntas sobre tu obra, cuéntanos algo más sobre ti. Para aquellas que no te conozcan. ¿Cuál es tu verdadero nombre? ¿De dónde eres? ¿Cómo surgió la idea de tus pseudónimos? ¿Tienen algún significado especial?

R.G. Mi verdadero nombre es Verónica Villar, soy de Valladolid, España, pero desde hace ya más de cinco años vivo en Andalucía, concretamente en Sevilla. Con respecto a mi seudónimo lo elegí porque es un diminutivo de Verónica, no confundir con Rony o Ronny. En Hebreo Roni significa Alegría, así que lo escogí con gusto. Green simplemente es por la sonoridad y porque mis ojos son de ese color. ;) 

L.R. Respecto a tus gustos personales, imaginamos que a través de los libros y de determinados personajes, en muchas ocasiones podemos ver a la mujer que se oculta tras el pseudónimo y su obra. Pero así entre nosotras, ¿cuál es tu color favorito? ¿Sueles inspirarte con algún tipo de música específica? ¿Se podría decir que hay algún grupo concreto o solista que de alguna forma haya influido o interferido con tu espíritu creador?

R.G. Mi color favorito es el morado ;) Con respecto a la música a la hora de escribir no suelo escucharla, tampoco soy de las que crean una playlist para sus libros y la incluye o comparte con las lectoras. Es cierto que de vez en cuando, según mi ánimo, escucho música que me haga ensalzar el estado de ánimo en el que me encuentro o cambiarlo, dependiendo de cómo esté. Entre los autores que suelo escuchar están India Martínez, Antonio Orozco, Chayanne (me gusta recordar algunas canciones que me hacen reír y evocar recuerdos de mi adolescencia, y este hombre siempre levanta el ánimo), Vanesa Martín, Para cambiar de registro escucho a Eminem, Ed Sheeran, Tinie Tempah, Alicia Keys… No sé, busco música que ya conozco y me hace sentir bien. 

L.R. ¿Cómo te describirías a ti misma? ¿Qué tres virtudes y qué tres defectos crees que te definen?

R.G. Esto es muy difícil… Soy una persona paciente, que sabe escuchar y por lo que me dicen a menudo soy cariñosa. Como defectos suelo procrastinar bastante… También soy demasiado pesimista, aunque considero que a veces eso puede ser bueno, y también me considero cobarde. He dejado de hacer muchas cosas por miedo a los resultados o por pensar que no podría
gestionar bien las consecuencias de esas acciones. 

L.R. Una de las cosas que siempre nos ha llamado la atención de los escritores y que nos pica la curiosidad (admitámoslo, somos cotillas al máximo), es conocer la formación que poseen los autores que tanto nos enamoran. ¿Podrías contarnos algo sobre esto? ¿Qué estudiaste? ¿Dónde te formaste? ¿Has hecho cursos específicos para escritores o todo es talento natural y trabajo?

R.G. Pues estudié en la universidad la carrera de magisterio especialidad en audición y lenguaje. Allí mismo tomé asignaturas de Literatura clásica, literatura infantil y otra de escritura creativa. Esa es mi formación, digamos, formal. Antes de ir a la universidad leí libros sobre escritura creativa, aparte de ser una lectora feroz. Me gustaba la literatura romántica pero también leía otro tipo de géneros, policiaca, de fantasía, poesía o libros sobre historia o arte. 

Creo que alguien puede ser un buen narrador de historias sin necesidad de haber tenido estudios formales, siempre y cuando se haya formado de otra manera, autodidácticamente o porque tenga una habilidad especial con las letras adquirida por costumbre y aprendizaje. Lo que digo a veces: Un persona puede haber pasado por la universidad y que la universidad no haya pasado por ella. Siempre hay tiempo para aprender, rectificar y seguir formándose, cuanto más abierto sea el campo de aprendizaje mejor. Si siempre lees sobre lo que te gusta probablemente pronto quedes estancado o tu creación sea pobre. Mejor tener visión amplia.

L.R. Hablando sobre tu trabajo de escritora, imaginamos que un libro no se escribe en un momento, ¿Cuál es el proceso que sigues para crear estas joyas de la literatura romántica? ¿Qué proceso mental/físico o extrasensorial tiene lugar para que des a luz a tu obra?

R.G. Pues normalmente de todos los frentes que tengo abiertos elijo uno y me centro en él. Estos frentes abiertos o ideas surgen de una imagen, una canción, algo que haya leído o un sueño que haya tenido, vamos, que salen de cualquier sitio. Suelo apuntar estas ideas con rasgos generales. A veces abro un Word cualquiera de los que tengo en una carpeta y solo contiene un título provisional o unas pocas palabras que apenas esbozan una idea. Muchas veces no recuerdo lo que quería decir con lo que apunté ¡¡y me da rabia no haber especificado más!! Pero ¿qué le voy a hacer?

Mi intención siempre es sentarme a escribir alrededor de mil seiscientas palabras al día o más, pero muchas veces se me van las horas dando vueltas a escenas y diálogos en mi cabeza y apenas escribo un puñado de palabras. Cuando me atasco con una historia y si siento la necesidad, cojo otra historia que me apetezca escribir en ese momento y aprovecho para avanzar. Por eso a veces no sé cuál de los libros voy a terminar antes, porque como la inspiración se ponga tonta puedo terminar antes el segundo libro que el primero. 

L.R. Trasladémonos ahora a un día en la vida de Roni Green ¿Cómo es? ¿A qué hora del día sueles ponerte a escribir? ¿Cuántas horas de duro trabajo supone un día cualquiera? ¿Dedicas todo ese tiempo a escribir o sueles alternarlo con investigación y algún otro asunto? ¿Qué elementos de tu vida, de tu alrededor (tangibles o no), suelen servirte de inspiración o cortarla de raíz?

R.G. Cuando escribo suelo hacerlo siempre en el mismo sitio, mi habitación,
donde tengo un ordenador de mesa que es el que utilizo para escribir. No me gusta escribir en papel y luego transcribir, tampoco utilizar móviles o tablets. A veces no he tenido más remedio que utilizarlos y no ha funcionado demasiado bien. Me gusta escribir de noche, más bien de madrugada, cuando hay más tranquilidad y silencio. Como ya he dicho no pongo música y me molesta que me interrumpan cuando estoy inspirada, supongo que como a cualquiera. Cuando preparo una historia procuro leer y documentarme si es oportuno sobre lo que sea que necesite. Acostumbro a tener abierto el buscador porque a veces, aunque no sea esencial en la historia, si me surge alguna curiosidad o dura sobre algo no avanzo si no lo resuelvo o investigo. Las horas que le dedico a escribir dependen de lo cansada que esté o el sueño que tenga, pero mis objetivos los marco por el número de palabras, no por las horas que le echo. 

L. R. Viajemos al pasado por un momento, a esa primera vez (que tú recuerdes) con un libro entre tus manos. ¿Qué edad tenías, qué libro era y de qué forma te marcó? ¿Recuerdas quién te lo dio? ¿A quién echarías la culpa de tu afición a la lectura y la escritura?

R.G. Mis primeros recuerdos con la lectura son los cuentos que mi madre nos leía antes de ir a dormir. Como lectora activa creo que mis primeros libros fueron los cuentos tradicionales para niños, caperucita roja, los tres cerditos, la ratita presumida. Mi tía tenía una colección con las portadas recortadas con las siluetas de los personajes. Más adelante los libros de Disney fueron inevitables, como para casi todas las niñas que parecen no tener elección entre leerlos o no. Pero lo que más recuerdo de esos libros son a Gusgus el ratón de la Cenicienta, o las hadas madrinas de la Bella durmiente, por ejemplo. Nunca soñé con ser princesa o me llamó la atención en gran medida sus historias. Por otro lado si tengo que decir en qué momento o quién me inició en la verdadera afición a la lectura diré que fue ya de adolescente cuando me encontré con que mis educadores me abrían la biblioteca del centro donde vivía para mi sola a la hora de dormir y podía escoger los libros que quisiera. Ellos solían recomendarme lectura que incluso no me llamaba la atención pero gracias a ellos descubrí grandes historias como Cruzada en jeans, Los miserables, Eloisa está debajo de un almendro, las Rimas y Leyendas de Bécquer o la poesía de Juan ramón Jiménez. Estos son algunos de los recuerdos más bonitos que tengo de mis primeros años de lectora descubriendo un mundo maravilloso de historias. 

L.R. Como románticas empedernidas que somos, hay ciertas preguntas que no podemos evitar y esta es una de ellas: ¿Cómo es para ti el hombre ideal? ¿De qué forma esperarías que te conquistaran? ¿Eres una mujer que disfrute de flores y bombones o prefieres algo menos convencional? ¿Alguna película/libro favoritos (léase: Disney, cuentos de hadas, ranas que se transforman...) que hayan influido en tu forma de ver el amor y en lo que esperas de él? Y lo más importante de todo... ¿Lo has encontrado ya? ¿Tiene hermanos? (jajajaja)

R.G. Esto puede sonar paradójico pero aunque me encanta leer romántica y creo que hay gente que lo es y que ha tenido la suerte de encontrar a esa persona ideal, en lo personal, no creo demasiado en ello. ¿Cómo es para mí un hombre ideal? Ni idea… ¿Fiel, confiable, capaz, fuerte, amable, cariñoso…? No sé, si lo encontráis ya sabéis dónde mandarlo. Tengo treinta y siete años, hace mucho que dejé de creer en cuentos de hadas, si es que alguna vez creí en ellos, para mí eso nunca existió, es peligroso creer en fantasías en ese terreno. Cuando era una cría, supongo que como cualquier chiquilla, me ilusionaba al ver las películas o leyendo los libros que me gustaban. La realidad es otra cosa. Si tienes las cosas claras creo que puedes llegar a encontrar a una pareja que te acompañe en la vida, que te apoye y te ame como te mereces, si solo te quedas con la fantasía y la ilusión te puedes dar un gran batacazo. 

Y no esperaría que un hombre me conquistara, una conquista implica algún tipo de resistencia u oposición. Conocer a alguien, buscar cosas en común, que surja la chispa, dar y recibir, y disfrutar con alguna sorpresa que él sabe que te puede hacer sonreír. Algo así. Eso de que la conquisten a una es un poco anticuado para mis oídos ;) 

L.R. Imaginamos que como escritora de romance, en primer lugar y antes de
decantarte por este género, fuiste ávida lectora de autoras ya consagradas. Dinos ¿alguna autora o libro te marcó de forma especial, haciéndote decidir escribir novela romántica y no novela negra, fantástica o histórica (o cualquier otro género)? ¿Qué libro es para ti, a día de hoy, tu principal referente (ese que no puedes parar de leer)? ¿Hay algún género literario en especial que seas incapaz de leer o rechaces de antemano? ¿Y en novela romántica, algún subgénero que digas "esto no es para mí"?

R.G. Creo que como muchas empecé con este género con las escritoras clásicas de habla inglesa. No hay un libro de romántica que tenga como referente. Creo que me decidí por este género porque me gustan las historias con final feliz. Saber que todo va a acabar bien y que los protagonistas se aman pase lo que pase. Puede ser una simpleza o incluso banal pero es algo que me encanta de este género. 

En la actualidad me ocurre algo que creo que le puede pasar a mucha gente. Releyendo libros que me encantaban hace diez o doce años me encuentro que ahora los veo con otros ojos y hasta rechazo lo que hay en sus páginas. La sociedad está cambiando y lo que antes pasaba desapercibido ahora no lo hace. Siempre admiraré a escritoras como Diana Palmer, Nora Roberts, Amanda Quick, Barbara Delinsky, Jane Feather, Lisa Kleypas, Johanna Lindsey o Jude Deveraux, entra tantas otras que me quitaron horas de sueño durante años. Pero alguno de sus libros ahora no los apreciaría igual. En los años ochenta y noventa algunos temas que se tocaban en las novelas románticas ahora son espeluznantes, sobre todo CÓMO se tocaban esos temas. Para mí ahora es inadmisible que una protagonista se quede con el “héroe” de la historia cuando ha habido alguna clase de abuso, por mucha excusa que le proporciones al tipo. Lastimosamente eso ahora está muy de moda en las novelas actuales. Ya sabemos, es un tema muy interesante de tratar y a mi juicio muy importante. Sin embargo un libro que releo mucho, casi cada año es Juegos de azar de Lavyrle Spencer, me encanta, lo recomiendo.

Por otra parte como escritora de romántica gay diré que este es el género con el que empecé a publicar y creo que una de las razones que me impulsó a hacerlo fue ver la cantidad de historias que venían de países de habla inglesa con romance y final feliz. Ya no tenías que conformarte con leer dramas, historias tristes o directamente trágicas sobre personajes homosexuales. Ahora era común y relativamente fácil encontrar romance gay y con subgéneros interesantes como la fantasía. Leer historias diferentes con problemáticas distintas y personajes atrayentes, eso me animó y me dio pie a publicar mi primera historia romántica gay, y aquí estoy, con proyectos nuevos y feliz de seguir haciéndolo. 

L. R. Centrémonos ahora en tu trabajo de escritora. Pero antes de todo esto, antes de decidir publicar tu primer "libro (y permítenos que lo llamemos así) de verdad" ¿hay algún secreto oscuro en el pasado de Roni Green? ¿Escribiste algún artículo para alguna revista, alguna redacción ganadora en el colegio, un cuento... cualquier cosa? ¿Nos hablarías un poco de ello?

R.G. Pues siento ser poco misteriosa, pero no, no hay nada publicado a parte de lo que es público bajo mi seudónimo. Si es cierto que tengo un par de cuentos infantiles sin terminar y que algún día me gustaría sacar a la luz. Uno de ellos lo presenté a un concurso hace mil años, y ahí quedó. No hay nada más escondido ;)

L. R. ¿Cuál fue tu primera novela y cómo surgió la idea? ¿Cuánto tardaste en terminarla? ¿Qué personaje resultó más irreverente y te dio más dolores de cabeza? ¿Cuál es tu escena preferida? ¿Recuerdas el momento en que la escribiste o fue producto de un intervalo de "éxtasis de escritor"? ¿En qué momento decides compartir esta con el mundo?

R.G. Mi primera publicación fue «Amigos», en el 2012. No es una novela larga, nació como relato y más adelante la extendí un poco más. Esta historia tiene su miga. Escribí Amigos con la intención de celebrar el día internacional de la amistad, y liándome la manta a la cabeza me pasé unas once horas seguidas escribiendo, que ni yo me creo cómo lo hice, saqué el texto en aproximadamente quince mil palabras, luego añadí alrededor de cinco mil más. Estaba tan ilusionada con el proyecto que ni sueño me dio mientras lo escribía. Enseguida le di un par de vistazos (las ansias me podían) y lo subí a mi blog en descarga gratuita, poniendo mi seudónimo y sin decir a nadie que era mío. El relato tuvo más de ocho mil descargas, y la acogida entre los lectores fue muy buena. Caí en la trampa de los halagos, es lo que tiene publicar gratis tu primer trabajo, todo es bueno, y accedí a escribir una segunda parte por insistencia de los lectores. Es algo a lo que nunca voy a volver a acceder. A fecha de hoy aún no he publicado la segunda parte de Amigos, Amantes. El texto está por la mitad y siempre he preferido dar prioridad a proyectos que burbujeaban más en mi mente que Amantes. ¡Y ojo! Ben y Mike son unos de mis personajes preferidos y a los que más cariño tengo, ¡me encantan esos dos! Y su historia me emociona cada vez que la releo, pero hay algo en mí que me frena a la hora de continuar la historia y aún no he podido superarlo. Este año me propuse terminarlo después de publicar Chocolate para Julen, y es en lo próximo que voy a trabajar, porque después de tantos años mis personajes, y sobre todo mis lectores, se merecen que dé un buen final y cierre a esta historia. 

L. R. De entre toda la romántica te has decantado por el LGTBI. ¿De qué forma surgió la idea? ¿Qué fue lo que te marcó de forma más especial? ¿Cuál fue el que más problema te supuso el género? ¿Qué es lo que más te costó escribir y lo que más disfrutaste? ¿De dónde sacas tus ideas para esas escenas de alto contenido erótico? ¿Te resulta difícil escribirlas?

R.G. A mí me gusta la romántica, escribir y leer romántica, que haya empezado publicando romántica gay es circunstancial a la vez que especial para mí. Durante muchos años leía novela tras novela, me encantaban las históricas, contemporáneas, más eróticas, más sentimentales, de todo. Ya dije que también leía otro tipo de géneros, todos los días pasaba por la biblioteca y exploraba para ver qué podía encontrar. Entre los tesoros que descubrí me topé con algunos libros donde los protagonistas eran hombres gais, pero las novelas no eran del género romántico. Hubo varios que llamaron mi atención pero quizás el que se ha quedado conmigo a través del tiempo fue El corredor de fondo de Patricia Nell Warren. Esta como otras novelas que trataban los temas LGTB, hablo generalizando, eran historias donde se trataban las relaciones entre hombres y casi siempre o siempre terminaban mal. Enfermedad, muerte, separación o cualquier cosa que impidiera que la pareja fuera feliz, siempre con el trasfondo de que la razón era debido a la orientación sexual de los protagonistas. Es evidente que los autores escribían sobre lo que conocían en determinada época, la situación de ahora no se parece a la de hace décadas, aún quedan muchas cosas por las que luchar, pero se va avanzando poco a poco. Lo que quiero decir es que dependiendo del autor podías encontrarte novelas en las que la pretensión era aleccionar sobre
la vida que podías esperar si fueses homosexual: soledad, infelicidad, ostracismo, degeneración, enfermedad o muerte. Elige. Evidentemente no me he leído todo lo que se ha escrito sobre este tema, pero la gran mayoría de lo que encontré en mi exploración fueron dramas más o menos bonitos o aleccionadores. El corredor de fondo es una bonita historia con final dramático que tiene su continuación en otros dos libros, con personajes distintos pero relacionados. 

La cuestión es que unos años después descubrí, gracias a las traducciones de fans, obras de escritoras de habla inglesa donde el tema principal de la trama era una relación amorosa entre dos hombres, o dos mujeres y que tenía final feliz. ¡Romántica gay! Durante mucho tiempo leí a estas autoras, también huyendo un poco de la romántica hetero y sus clichés que acabaron por saturarme. Y esta es la razón por la que comencé escribiendo romántica gay y no hetero: era lo que andaba leyendo habitualmente, las historias que nacían en mi mente las protagonizaban dos hombres. Nunca tuve problemas a la hora de crear estas historias, si surgía alguna cuestión investigaba ya fuera en línea o preguntando a algún amigo. Disfruto escribiendo las escenas emocionales o los primeros encuentros de mis protagonistas, quizás las que más me cuestan son las escenas más duras, de agresión o dramáticas. Mi inspiración para las escenas eróticas… pues fotos, películas y a veces porno ¿por qué? Ahora cada vez es más fácil ver escenas de amantes gais en películas, digamos, comerciales, pero hasta hace poco si
querías ver a dos hombres enrollándose tenía que ser porno. Debo decir que me inspiran más las escenas previas de besos y abrazos que el folleteo en sí, eso no da para mucho ;) es todo igual. 

L. R. Llegamos a tu último libro, Chocolate para Julen, ¿Nos podrías hablar un poco de esta maravillosa obra?

R.G. Chocolate para Julen es una historia contemporánea, cotidiana, no hay mucho drama ni peleas o conflictos. Cuento la historia de dos hombres que se conocen desde niños prácticamente y que sus vidas han trascurrido de forma paralela, siempre encontrándose, siempre compitiendo entre ellos, queriendo demostrarse uno al otro cosas, algo que ni sabían bien qué era. Ellos toman decisiones en sus vidas que les llevan a vivirlas de forma muy distinta hasta que llega un momento en que se plantean los porqués y tienen que afrontar el hecho de seguir con el camino que les indicó esas decisiones o tomar otras nuevas. Su historia de amor es sexy, tierna y pasional, para mí muy emotiva. Espero que los lectores le den una oportunidad a estos chicos. 

L. R. ¿Sueles poner cara a tus personajes? ¿Actores o personas con las que te cruzas un día, que conoces... o todo nace de tu imaginación? ¿Cómo y de dónde salen estos hombres y mujeres que nos atrapan con sus vidas?

R.G. A la hora de crear los personajes solo los imagino, si busco imágenes suele ser para visualizar algún atuendo, postura o situación. Cuando promociono los libros sí hago composiciones y suelo utilizar modelos que casen con la imagen de los personajes, pero cuanto más desconocidos mejor. No me gusta utilizar gente famosa, actores o modelos. 

L. R. Y ya para terminar (la entrevista ha sido larga, Te dejamos un espacio para que escribas una línea a nuestro@ lector@s

R.G. Todo mi agradecimiento a las Locas del romance por darme un espacio en su blog y la oportunidad de presentarme ante sus lectores. A vosotros lectores os animo de todo corazón a dar un voto de confianza a la romántica gay, lésbica u homo, sea con uno de mis libros o con cualquiera de las obras que tan maravillosamente crean mis compañeros. A veces se piensa erróneamente que al tratarse de dos personas del mismo sexo, en este caso hombres, las lectoras no van a sentirse identificadas con los protagonistas, es algo que muchas de mis lectoras primerizas me comentan. Solo deciros que no ha habido ninguna que haya dicho que esto fue así cuando terminaron de leer. La novela romántica trata de emociones y sentimientos y os aseguro que con eso sí podéis empatizar. Mis protagonistas son hombres de los que os podéis enamorar y os aseguro que también respetar y admirar. No te pierdas una buena historia de amor por un prejuicio, haz la prueba ;) Gracias. 

Hasta aquí nuestras preguntas, Roni. Te agradecemos muchísimo el tiempo que has dedicado a contestarnos, sabemos que eres una persona muy ocupada y esperamos (y deseamos con todas nuestras fuerzas) que todo el trabajo que tienes entre manos, te reporte el mayor éxito del mundo.

Un abrazo de parte de Locas del Romance y ¡Hasta pronto!




miércoles, 13 de diciembre de 2017

Entrevista a Calista Sweet

Buenas noches Loc@s del Romance. ¡Ya llegó la Navidad! Jujujuju y con este mes vamos a traeros la entrevista de nuestra autora del mes.

Venid a nuestra amada Sevilla y caminemos por  sus calles, disfrutemos de la Catedral, del Archivo de Indias y lleguemos a un café en donde ella nos espera
con su eterna sonrisa y con paciencia. Os presentamos a Calista Sweet.

L.R. Hola Calista, antes que nada, gracias por estar aquí con nosotros, sabemos que tienes un montón de trabajo, así que una vez más gracias por encontrarnos un hueco.

Si alguna de nuestras preguntas te incomoda, siéntete libre de pasarla por alto y disculparnos.

Aclarados estos puntos y agradeciéndote tu presencia en este pequeño rincón nuestro del ciberespacio, comenzamos (con tu permiso) la entrevista.

L.R. Calista, antes de comenzar directamente friéndote a preguntas sobre tu obra, cuéntanos algo más sobre ti. Para aquellas que no te conozcan. ¿Cuál es tu verdadero nombre? ¿De dónde eres? ¿Cómo surgió la idea de tus pseudónimos? ¿Tienen algún significado especial?
Buenas noches, y gracias por invitarme en esta época tan especial. ¡Me pirra Diciembre y es un mes perfecto para el amor! Os contaré que mi nombre es Rosario Naranjo y soy de Sevilla, y Calista es mi álter ego; representa esa parte de mi personalidad que suspira ante un buen beso, la que se estremece cuando presencia una declaración de amor. La idea surge como necesidad de separar los ámbitos creativos: Rosario trabaja otro tipo de novelas (la costumbrista, la social, la novela simbólica), y otros géneros- relatos, cuentos, el teatro y el guion literario; Calista es escritora de romántica en exclusiva. Para escoger el nombre de autora, pensé en uno que me transmitiera buena energía, que sonara alegre y tuviera fuerza, y Calista se impuso entre el resto. Es un nombre poco usado y eso ayuda también a que la identificación sea más fácil. Calista Sweet refleja dos rasgos de mi personalidad: el entusiasmo y la dulzura.

L.R. Respecto a tus gustos personales, imaginamos que a través de los libros y de determinados personajes, en muchas ocasiones podemos ver a la mujer que se oculta tras el pseudónimo y su obra. Pero así entre nosotras, ¿cuál es tu color favorito? ¿Sueles inspirarte con algún tipo de música específica? ¿Se

podría decir que hay algún grupo concreto o solista que de alguna forma haya influido o interferido con tu espíritu creador?
Para la ropa y complementos, tengo una natural tendencia a escoger azules. Para lo demás, el rosa, que me da buen rollo y simboliza el romance. Cuando escribo, si hay ruido alrededor y necesito aislarme, me pongo bandas sonoras de películas donde el protagonista sea el piano. Las de Dario Marianelli son fabulosas y me ayudan a concentrarme (Orgullo y prejuicio, Jane Austen…). Si hablamos de música que haya influido en mi espíritu creador, necesitaría una entrevista entera solo para hacerte una lista. Soy melómana confesa: los mejores momentos de mi vida han venido asociados a una melodía. Ha habido letras de canciones de amor que he cantado hasta quedarme ronca, y las películas que más me han tocado el alma son aquellas en las que los momentos clave van envueltos en esa clase de música que se te mete dentro.

L.R. ¿Cómo te describirías a ti misma? ¿Qué tres virtudes y qué tres defectos crees que te definen?
Soy perseverante y paciente, leal y comprometida. Creo que son algunas de mis virtudes más destacables. En cuanto a los defectos, puedo resultar conservadora, me cuesta adaptarme a según qué cambios, y no siempre soy todo lo asertiva que debería. ¿Falta uno…? Cierta timidez. Hablar en público me sigue imponiendo respeto, no termino de acostumbrarme. Esa inseguridad que me genera es un defecto. Y ya van tres.

L.R. Una de las cosas que siempre nos ha llamado la atención de los

escritores y que nos pica la curiosidad (admitámoslo, somos cotillas al máximo), es conocer la formación que poseen los autores que tanto nos enamoran. ¿Podrías contarnos algo sobre esto? ¿Qué estudiaste? ¿Dónde te formaste? ¿Has hecho cursos específicos para escritores o todo es talento natural y trabajo?
Soy Licenciada en Derecho y tengo un DEA en Literatura y Comunicación. Cuando empecé a escribir, tuve que tirar de talento y trabajo. Pero también había referentes literarios y audiovisuales. Luego completé la vocación con algunos cursos, que nunca están de más, porque te ayudan a pulir defectos y te ofrecen recursos. Talleres de escritura creativa, de teatro. Un curso de guion cinematográfico. Ahora procuro actualizarme de modo permanente y sobre todo, satisfacer mi curiosidad, que es uno de mis valores creativos más activo.

L.R. Hablando sobre tu trabajo  de escritora, imaginamos que un libro no se escribe en un momento, ¿Cuál es el proceso que sigues para crear estas joyas de la literatura romántica? ¿Qué proceso mental/físico o extrasensorial tiene lugar para que des a luz a tu obra?
La idea surge en un momento determinado, bien como reacción a algún estímulo, bien como consecuencia de un texto anterior. A partir de ahí busco la oportunidad de sentarme frente al folio y esbozo una primera estructura. Pienso en el tema central, en lo que quiero contar y adónde quiero llegar. Busco el argumento. Este es el proceso más doloroso en mi caso, porque al principio es cuando más desorientada me encuentro, y necesito centrarme para que la historia fluya. Una vez empiezo a escribir, las piezas van encajando poco a poco: cosas que no estaban se imponen por sí mismas, y otras que tenía previstas desaparecen por el natural devenir de los acontecimientos. Pero cuando me siento frente al ordenador, suelo tener una idea bastante aproximada de lo que quiero contar.

L.R. Trasladémonos ahora a un día en la vida de Calista Sweet ¿Cómo es? ¿A qué hora del día sueles ponerte escribir? ¿Cuántas horas de duro trabajo supone un día cualquiera? ¿Dedicas todo ese tiempo a escribir o sueles alternarlo con investigación y algún otro asunto? ¿Qué elementos de tu vida, de tu alrededor (tangibles o no), suelen servirte de inspiración o cortarla de raíz?
Trabajo en una empresa pública que pertenece al Ministerio de Economía con una jornada intensiva de mañana, por lo que hasta por la tarde no puedo plantearme ponerme a escribir. Entre dos y tres horas diarias es lo que suelo dedicarle a cada libro durante el proceso, incluidos los fines de semana y festivos. Como el día no tiene más que veinticuatro horas y hay que repartirlas entre trabajo, familia y tareas domésticas, no es raro verme en plan búho, robándole las horas al sueño.
La investigación me la planteo antes de iniciar cada proyecto, y si algún dato falta, sobre la marcha trato de concretarlo. Cualquier hecho que ocurra alrededor mientras diseño una novela puede convertirse en protagonista del libro: una conversación, una anécdota, una frase o el vuelo de una mosca. Cortarme la inspiración, un parón, o la imposibilidad de dedicarle el tiempo previsto. Me planteo una rutina diaria y soy muy alemana en mis costumbres. Si por alguna causa dejo un día en blanco, el riesgo de perder el hilo puede ser alto.

L. R. Viajemos al pasado por un momento, a esa primera vez (que tú recuerdes) con un libro entre tus manos. ¿Qué edad tenías, qué libro era y de qué forma te marcó? ¿Recuerdas quién te lo dio? ¿A quién echarías la culpa de tu afición a la lectura y la escritura?
Mis primeras lecturas fueron los libros de cuentos que me regalaban mi abuela y mi tía abuela, que además era mi madrina. Y los de poesía de Gloria Fuertes. Los releía una y otra vez. Luego vinieron los de la colección Barco de Vapor, las novelas de Michael Ende, las de Enid Blyton. En un momento dado pasé de leerlo todo a no leer nada. Fue en mi etapa adolescente. Digamos que mis hermanas, mayores que yo y auténticas devoradoras de libros, me recondujeron, mostrándome el fascinante universo de la novela romántica. Ahí me reenganché para siempre. En lo que a escritura se refiere, la afición nació conmigo. En vez del típico pan bajo el brazo, yo traía papel y lápiz. Además de una imaginación que es una ollita de grillos.

L.R. Como románticas empedernidas que somos, hay ciertas preguntas que no podemos evitar y esta es una de ellas: ¿Cómo es para ti el hombre ideal? ¿De qué forma esperarías que te conquistaran? ¿Eres una mujer que disfrute de flores y bombones o prefieres algo menos convencional? ¿Alguna película/libro favoritos (léase: Disney, cuentos de hadas, ranas que se transforman...) que hayan influido en tu forma de ver el amor y en lo que esperas de él? Y lo más importante de todo... ¿Lo has encontrado ya? ¿Tiene hermanos? (jajajaja)
El hombre ideal… pues cualquiera de los protagonistas de mis libros, jajajaja.
Yo creo que ahí es donde los doto de las cualidades que a mí me enamoran. Me gustan los hombres con cierto poder de seducción; amables, ocurrentes. Y que estén en forma. Para conquistarme deben ser activos, decididos. Sensuales y varoniles. Preferiría que me sorprendieran con una propuesta original. Aunque una caja con chocolates les haría ganar puntos.
En lo que respecta a películas/libros, casi todas las de género romántico han hecho mella en mí: las de Disney, por supuesto, los grandes musicales, como Lili, Gigi, My fair Lady, Dirty Dancing, Grease, Sonrisas y Lágrimas; todas las versiones de las novelas de Jane Austen, de las de las hermanas Brontë. Cuando Harry encontró a Sally, Un toque de infidelidad, Mientras dormías, French Kiss, El amor tiene dos caras, Enamorarse, El piano… ¿sigo?
Yo tenía unas expectativas altísimas, después de ver estas películas repetidas veces. Así que cuando apareció el que hasta hoy es el hombre de mi vida, se lo puse bastante difícil. Creo firmemente en los finales felices, aunque a las perdices de vez en cuando haya que echarles un poquito de arroz.

L.R. Imaginamos que como escritora de romance, en primer lugar y antes de decantarte por este género, fuiste ávida lectora de autoras ya consagradas. Dinos ¿alguna autora o libro te marcó de forma especial, haciéndote decidir escribir novela romántica y no novela negra, fantástica o histórica (o cualquier otro género)? ¿Qué libro es para ti, a día de hoy, tu principal referente (ese que no puedes parar de leer)? ¿Hay algún género literario en especial que seas incapaz de leer o rechaces de antemano? ¿Y en novela romántica, algún subgénero que digas "esto no es para mí"?
Lo que me decidió a escribir romántica, más que una autora determinada, fue la necesidad de contar mi propia versión del amor. Orgullo y prejuicio es mi libro de cabecera y el que más veces he leído en toda mi vida. Siempre se me coge un pellizquito al llegar a la parte final, cuando Darcy arriesga una segunda declaración de amor. A priori no me atrae el género de terror o cualquier otro que implique sufrimiento. Me apetece vivir emociones positivas y, por el mismo motivo, si sentimentalmente la novela me va a desgarrar, es raro que la seleccione a sabiendas. Con todo, me siento más capaz de leer esta clase de cosas que de verlas en pantalla. Respecto a los subgéneros en romántica, una novela futurista, de ciencia ficción, estaría en último lugar en mi lista de prioridades. Aunque no digo que no pudiese leerla; si la historia de amor vale la pena, podría darle una oportunidad.

L. R. Centrémonos ahora en tu trabajo de escritora, lo que a día de hoy es tu obra publicada. Sabemos que últimamente has publicado con Harper Collins, Y, de repente un beso. También sabemos que has publicado con Romantic ediciones. ¿Escribiste algún artículo para alguna revista, alguna redacción ganadora en el colegio, un cuento... cualquier cosa? ¿Nos hablarías un poco de ello?
En el colegio fomentaban mucho el interés lector y nos agrupaban para trabajar los autores. Nos pedían también que desarrollásemos nuestra vena creativa, escribiendo cuentos, poemas, relatos, inventando noticias. Una vez tuvimos que escribir un cuento en inglés y el mío resultó premiado. Lo cierto es que mis mejores notas iban para Lengua y Literatura, que eran las asignaturas que más me motivaban.

L. R. ¿Cuál fue tu primera novela y cómo surgió la idea? ¿Cuánto tardaste en terminarla? ¿Qué personaje resultó más irreverente y te dio más dolores de cabeza? ¿Cuál es tu escena preferida? ¿Recuerdas el momento en que la escribiste o fue producto de un intervalo de "éxtasis de escritor"? ¿En qué momento decides compartir esta con el mundo?
Mi primera novela como Calista fue No me digas que No (HarperCollins). La idea surgió a partir de una anécdota que me contó una amiga, a cuya casa acudieron los bomberos por una llamada suya, montaron toda la parafernalia, y al final no había fuego que apagar. Un bombero y una chica un poco neurótica. Ese fue el germen de la novela. Quizás el personaje más irreverente fuera Hugo, el hermano de la protagonista, a su vez protagonista de Solo una aventura. Su personalidad era tan fuerte y a la vez tan atrayente que requirió de una historia solo para él. Las peleas con Marta, la novia de Dante, están llenas de comicidad y constituyen algunas de mis escenas preferidas. Y ese último encuentro con Javier, desde el punto de vista de una Elena renovada, capaz de afrontar las cosas con perspectiva, también mola un montón. Esta novela constituye un punto de inflexión en mi trayectoria como escritora: ahí nació Calista y fue su bautizo literario. En cuanto a lo de compartirla, lo tenía claro desde que empecé a escribirla.

L. R. ¿Cómo surge en general la idea de Y, de repente un beso y todo el
mundo que de él se desprende? Y ahora, entre nosotras, dinos: ¿Qué es lo que más te costó escribir y lo que más disfrutaste? ¿De dónde sacas tus ideas para esas escenas de alto contenido erótico? ¿Te resulta difícil escribirlas?
Me apetecía hacer algo distinto, arriesgar en la forma y en el fondo. Para empezar, que la narración estuviese centrada, fundamentalmente, en el chico protagonista, y no en la chica. Someterlo a la presión de un amor no correspondido, que fuera capaz de abandonar su rutina para convertirse en amante de una drag queen, en delincuente improvisado, en detective… todo por ella. Que se paseara por los peligrosos laberintos del inframundo. Hacerlo salir de su existencia cómoda y aburrida para vivir una aventura que jamás olvidará. Lo que más me costó es establecer un paralelismo entre dos realidades temporales: para entender la relación de Alex con Nina, el vínculo que crean, hay que remontarse al pasado, y eso es lo que hice, jugar con los tiempos, cuidando que el hilo argumental se desarrollara de modo coherente. Lo sufrí y al tiempo lo disfruté, porque me encanta experimentar, plantearme retos en lo que al trabajo creativo se refiere. No soy una escritora sumamente erótica, me interesa más la sensualidad, contar una historia de amor creíble. Que los personajes se tomen su tiempo para enamorarse y que lo hagan de forma sólida. Eso no quita que disfruten del sexo como cualquier hijo de vecino. Pero es una consecuencia lógica de los actos, no algo forzado.

L. R. ¿Cómo se siente una al recibir la noticia de que tu hijo abandona el nido y nada más y nada menos que de la mano de Harlequin? ¿Qué fue lo primero que pensaste? 
Harlequin me dio la primera oportunidad y les estoy muy agradecida. Hacen un trabajo impecable, mimando a sus autores y cuidando hasta el más mínimo detalle para ofrecer un producto de calidad en todas las partes del proceso. Es una satisfacción increíble comprobar que una editorial tan prestigiosa confía en tus proyectos. Lo primero que pensé fue que era una noticia (con perdón) ¡¡¡¡de puta madre!!!!

L. R.  Nos ha chivado un pajarito que eres ganadora del I PREMIO ROMANTIC EDICIONES. ¿Qué se siente al recibir esa noticia? ¿Nos podrías compartir tu experiencia?
Sí, me lo dieron por Solo una aventura. Te agradezco que me lo preguntes porque suelen hacerlo en las presentaciones, en las mesas de autoras, y me cuesta explicar lo que sentí así, a bote pronto. Si te digo que me caí de la silla y que es literal, ¿te lo creerás? Estaba en aquel momento en una cafetería en un centro comercial. La editora me preguntó si estaba sentada, le respondí que sí. Tuve que agarrarme al taburete para no dar el espectáculo. ¿Qué se siente? Felicidad plena, satisfacción por el reconocimiento, incredulidad al saber que, de entre 112 manuscritos, y alguno de autoras bastante reconocidas en el panorama nacional, el tuyo es el primer seleccionado. Igual que cuando una editorial te hace la llamada, ofreciéndote un contrato para una de tus novelas, o cuando los lectores te muestran su cariño, diciéndote que les hiciste experimentar una emoción. El premio final es idéntico: poder concluir que todo ese trabajo que haces, las frustraciones, la ansiedad, el
tiempo dedicado… que todo ha valido la pena.

L. R. ¿Sueles poner cara a tus personajes? ¿Actores o personas con las que te cruzas un día, que conoces... o todo nace de tu imaginación? ¿Cómo y de dónde salen estos hombres y mujeres que nos atrapan con sus vidas?
No les suelo poner cara, pero sí unos rasgos físicos concretos. No visualizo ninguna persona o personaje porque me gusta que ellos solitos se definan mientras cuentan la historia. Aunque reconozco que para la novela que estoy escribiendo ahora sí que me he fijado en unos rostros conocidos y eso me ayuda bastante a la hora de imaginármelos en diferentes situaciones. A lo mejor a partir de ahora sigo esta pauta, porque no me está yendo mal.

L. R. Y ya para terminar (la entrevista ha sido larga, te dejamos un espacio
para que escribas algún mensaje a nuestr@slector@s.
Deciros que entre turrones y mantecados, comidas de trabajo y paseos por la ciudad para admirar el alumbrado navideño, dejéis hueco para la lectura, y que me encantaría que ese hueco lo ocupara alguna de mis novelas. En ellas vais a encontrar amor, humor, y personajes con encanto de esos que enamoran para toda la vida. Adelantaros también una primicia: hay un próximo proyecto que verá la luz probablemente la próxima primavera, con Editorial Planeta (ClickEdiciones), así que estoy muy ilusionada porque la familia de Calista sigue creciendo, y a buen ritmo.
Por último daros las gracias por haberos leído esta entrevista. Ha sido genial compartir este espacio con vosotr@s. Gracias también a Locas del Romance por escogerme como autora de Diciembre. Tus preguntas me han cautivado, fue un placer contestarlas. ¡¡Besos a montones!!

Hasta aquí nuestras preguntas, Calista Sweet. Te agradecemos muchísimo el tiempo que has dedicado a contestarnos, sabemos que eres una persona muy ocupada y esperamos (y deseamos con todas nuestras fuerzas) que todo el trabajo que tienes entre manos, te reporte el mayor éxito del mundo.

Un abrazo de parte de Locas del Romance y ¡Hasta pronto!



lunes, 11 de diciembre de 2017

Reino de Ladrones (Grisha #2) -Leigh Bardugo-

Kaz Brekker y su equipo han dado un golpe tan temerario que ni siquiera ellos pensaban sobrevivir. Pero en lugar de conseguir una buena recompensa, a su regreso de la Corte de Hielo tienen que seguir luchando por sus vidas. 

Traicionado y debilitado, el equipo está corto de recursos, aliados y esperanza. Mientras poderosas fuerzas de todo el mundo llegan a Ketterdam para desentrañar el secreto de la peligrosa droga conocida como jurda parem, viejos rivales y nuevos enemigos emergen para desafiar el ingenio de Kaz y poner a prueba las frágiles lealtades del equipo. 

Una guerra se adueñará de las oscuras y tortuosas calles de la ciudad, una batalla por la venganza y la redención que decidirá el destino del mundo Grisha.

Hay obras que te marcan, que llegan y roban todo de tí, que sabes desde el primer momento que después de leerlo algo te habrá cambiado, que la adicción a la pluma creadora y a la obra en concreto pueden ser incurables y aún así no te importa, corres el riesgo y una vez terminado saber sin dudar, que difícilmente podrás encontrar otra obra que logre superarla.

Hay pocas obras que me impactan y que me dejen sin palabras, mucho menos si son series. Y aquí estoy, sin saber como comenzar o más bien, como contaros todo lo que tengo sin decir ningún spoiler, porque no me da la gana que los que estáis por leer esta segunda parte tengáis alguna pista o los que no habéis caído ante esta obra, os sintáis atraídos, porque algo si prometo, lo que tengo en mis manos es algo autentico y maravilloso, un desperdicio absurdo si lo dejan pasar. 

Reino de Ladrones es la continuación de una brillante obra llamada SEIS DE CUERVOS de la autora Leigh Bardugo. Estamos ante una obra "juvenil" y
pongo entre comillas el juvenil, porque creo que a pesar de las edades de nuestros protagonistas, no me puedo encontrar personajes más adultos que estos. No hay héroes, vamos aclarando. Son ladrones, son chicos de la calle con ciertos "dones" o talentos que ya en su primer libro nos dejaron sorprendidos, pero con esta obra, solo puedo decir que nos dejarán temblando. 

La historia comienza justo donde terminó la anterior, nos volvemos a encontrar con nuestros cuervos: Kaz, Inej, Mathias, Nina, Jesper y Will. Cada uno tiene su carga y ese saco de piedritas que los van acompañando a lo largo del camio, eso que los ha hecho ser lo que son hasta ahora: ladrones, tramposos y las personas más buscadas en Ketterdam. 

Si hay algo que he admirado de este libro es que cuando creo que todo está perdido, los giros que no son pocos, hacen que me sorprenda del ingenio de Kaz y la fidelidad que tiene con nuestros chicos. Ahora vapuleados no son menos, sacan fuerza de flaqueza, desarrollan más sus instintos y quizá algún nuevo don. 

La aparición de algunos nuevos personajes, es un añadido más a esa hambre de obtener su venganza o lo que se habían ganado. A cada capítulo que
pasaba, con cada nueva evasión o trampa en la que se veían sumergidos, me vi en la necesidad de tomar oxigeno por lo trepidante de la trama. Trama que no paró hasta ese punto final, ni siquiera tuve tiempo de llorar por alguna baja, pues había tanto por hacer, por luchar y por desentrañar que simplemente la lagrimilla solitaria corrió mientras mi corazón acelerado se veía inmerso en la aventura desesperada por que nuestros cuervos salieron victoriosos.

No sabe duda que REINO DE LADRONES es un final de bilogía que me ha dejado con la boca abierta, satisfecha y temblando, lo digo literal, era tal la adrenalina que llegué a sentir, me metí de tal manera en la obra que aún ahora, que os cuento mi experiencia me siento exultante por haber sido parte de un grupo privilegiado de cuervos a los cuales planeo releer no una si no más veces, quedándose como una de mis MEJORES LECTURAS DEL AÑO.

Leith Bardugo simplemente me ha tomado entre sus manos, me ha manipulado, engañado, torturado y maleado al ritmo de su trepidante, inteligente y adictiva pluma, dejándome hecha una adicta a su escritura, pues me siento en la necesidad de leer mucho más de ella. ¡Feliz lectura!

sábado, 9 de diciembre de 2017

Ella, Él y el Danes -Ana Álvarez

Cristina tiene ocupadas todas las horas del día. Trabaja de la mañana a la noche en una inmobiliaria, es acompañante turística y también oficiante en bodas en sus ratos libres.
Eric es alegre, cariñoso y divertido. Vive entregado a su trabajo como fisioterapeuta en un hospital y a sus treinta y cuatro años no ha tenido ninguna relación seria.
Ambos se conocen a través de una página de internet y el desafortunado malentendido que se produce en el primer encuentro ocasiona un enfrentamiento difícil de superar.
La frenética actividad laboral de Cristina da lugar a un accidente que hace que sus vidas se crucen de nuevo. Eric tendrá que recurrir no solo a su experiencia profesional, sino también a toda su paciencia e imaginación para hacerse perdonar por Cris y conseguir que olvide el desastre de la primera cita.

Pero... pero... pero... ¿Qué ven mis ojos? Habéis venido muy puntuales a nuestra cita y yo con estos pelos . Si me veis ojerosa, bostezando o dando tumbos quedándome dormida, todo tiene una simple explicación, una que me ha tenido sin dormir, riendo a carcajadas y suspirando sin cesar.

La culpa de mi estado de aturdimiento o total adormilamiento, además de mantenerme con una sonrisa en la cara es Ana Álvarez y su nueva obra ELLA, ÉL Y EL DANÉS, que salió hace poco y la cual, por más que lo intenta resistirme, se me pego a los dedos y me fue imposible parar hasta ese punto final. 

Estamos ante una comedia contemporánea, que ya empieza presentando a personajes divertidos, frescos y que nos encontramos en cualquier sitio, tan
cercanos que podemos verlos reflejados.

¿Alguna vez habéis tenido a esa odiosa amiga que todo lo come y nada que engorda? Esa que de solo verlo que ingesta nos hace subir de peso con solo atestiguarlo, esa infernal y adorada compañera de aventuras, cabezona, divertida, leal, honesta y preciosa a la que tanto adoramos. Esa es Cris, nuestra chica. Una joven que hará lo imposible por deshacerse del tipo de ojos azules y mirada arrobadora, ese pervertido que solicitó sus servicios esperando alguna cosa rara.

Eric es.... ay ese Eric. En resumidas cuentas es un gran tipo, serio, trabajador. Sensible y amante de su profesión, un tipo con valores muy altos, a sus casi treinta y cinco años no anda en busca de una aventura de una noche, quiere algo sólido en su vida. Y todo hubiese estado bien si no hubiese encontrado en una página de contactos a cierta chica pelirroja de ojos verdes que le robó el corazón y que guarda un misterio profundo con EL DANÉS.


Este personajes anónimo del cual no puedo hablar pero que pulula incansable en la obra, que se vuelve parte de una broma o bien un misterio por resolver, es sin duda, la parte más jocosa, sorprendente y deliciosa, que hará que al descubrir la verdad nos salten las lágrimas.


Acompañando a este divertido trío y en medio de divertidos malentendidos aparecen dos personajes que son la ecuación perfecta, imprimiendo un poco la parte serie a la novela. Moisés y Amanda, estos dos que son la voz de la razón, los que empujan y nos cautivan sin quererlo, se vuelven incluso protagonistas en su momento y robarán el corazón sin poderlo evitar.

Ella, Él y el Danés, es sin duda una comedia fresca, divertida. No hay complicaciones, es una obra para sentarse para disfrutar de ella, para reír y disfrutar, engordad el ver lo que se alimenta Cristi, pero sobre todo, es una obra para enamorarse de un amor que se cuece poco a poco, para disfrutar de una conquista persuasiva y de una rendición dulce, divertida y de un amor que se fortalece a base de bocadillas, cacahuetes y por supuesto EL DANÉS.

Ana Álvarez sin duda me ha vuelto a sorprender, me ha cautivado una vez más, su pluma esta vez se transforma en algo divertido y fresco que garantiza horas de risas y seguro noches de desvelos con tal de terminar esta deliciosa obra. ¡Feliz lectura!


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